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Un judío errante

Hans Mayer aspecto de intelectual alemán. Es fácil imaginarlo tomando notas bajo la luz de un flexo, mientras hace un tiempo infernal en el exterior. Es cordial y habla con una precisión abrumadora. Su condición de judío y sus posiciones ideológicas le empujaron a exiliarse en 1933, año en que Hitler y los nazis tomaron el poder. Vivió en Francia y Suiza.En 1945 regresó al sector alemán ocupado por los rusos, que se convertiría en 1949 en la República Democrática Alemana (RDA). Después de haber ejercido como profesor de literatura en Leipzig, en 1963 abandonó la RDA junto a su maestro y amigo Ernst Bloch a causa de las tensiones surgidas entre el Gobierno y círculos de intelectuales por la aplicación del nuevo sistema económico. Desde 1966 explicó literatura en universidades de la República Federal de Alemania (RFA). Ha publicado estudios sobre Büchner, Lessing, Goethe, Wagner, Thomas Mann y Brecht, de quien fue íntimo amigo. Su libro más importante, publicado en España en 1977, sigue siendo Historia maldita de la literatura (La mujer, el homosexual, eljudio).

Mayer destaca el vigor de la discusión que hoy día tiene lugar en Berlín Este entre los partidarios de Schopenhauer y Nietzsche y los devotos de la ortodoxia marxista, furibundos detractores de las tesis de los primeros. La tesis planteada en su intervención en el encuentro madrileño sobre la obra de Schopenhauer, Schopenhauer como educador, partía de un ensayo de Nietzsche, que fue primero seguidor de la obra del filósofo nacido en Danzig y luego la dejó atrás. Destaca Mayer la importancia de Schopenhauer para entender la obra de Nietzsche y la de Richard Wagner; la influencia en Thomas Mann, sobre todo su Buddenbrook y La montaña mágica; y la discusión sobre Schopenhauer en el mundo marxista: "Mientras que muchos artistas e intelectuales consideran a Nietzsche y Schopenhauer grandes figuras de la cultura europea, la cultura oficial sigue inspirándose en opiniones expresadas por Lukács y Stalin, que les tachaban de perjudiciales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de marzo de 1988