El Senado rechaza 200 enmiendas al proyecto de ley de televisión privada
Mientras el ministro de Cultura, Javier Solana, afirmó en el debate que con esta iniciativa el Gobierno español se sitúa en la vanguardia de los países europeos que regulan el derecho a la televisión privada, el presidente de AP, Antonio Hernández Mancha, opinó que la ley nace muerta, porque no contempla los avances tecnológicos ni el respeto a las iniciativas privadas que existe, a su juicio, en Europa.El dirigente aliancista juzgó que ésta no es la ley de la televisión privada, sino "de la gestión privada del servicio público de televisión".
Aparte de los socialistas, sólo el CDS y el PNV compartieron la concepción de la televisión privada como servicio público, si bien a diferencia del PSOE reclamaron, sin éxito, que exista un control público de las decisiones del Gobierno sobre este sector.
Tanto el CDS y PNV como Alianza Popular, el Partido Liberal, Eusko Alkartasuna y la Democracia Cristiana reiteraron sus críticas al proyecto de ley por considerarle "reglamentista, gubernamentalizador y obsoleto". Todos ellos, así como Convergència i Unió reprocharon al Gobierno que vincule la legalización de la televisión privada al artículo 128 de la Constitución, que legitima la iniciativa pública en la economía, en vez de al artículo 20, que es el que consagra la libertad de expresión.
Por otra parte, el Senado aprobó también ayer la ley orgánica que impone a las televisiones privadas la legislación electoral existente hasta ahora para la televisión pública, que impide la contratación de publicidad electoral y que atribuye a las Juntas Electorales el asegurar el respeto al pluralismo en los canales privados durante los períodos de comicios. El PSOE derrotó una enmienda a la totalidad del CDS.


























































