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Los Reyes asisten al entierro de Carmen Polo

Carmen Polo, esposa de Francisco Franco, fue enterrada ayer al mediodía en el pante6n familiar del cementerio de El Pardo. Al entierro asistieron los Reyes de España, Juan Carlos y Sofía, que fueron recibidos brazo en alto y con gritos de "Franco, Franco" por asistentes al sepelio. Una parte del público profirió diversos insultos contra el Rey, entre ellos el de "traidor", mientras otros levantaban los dedos índice y meñique. Al entierro asistieron varios miles de personas, entre las que se encontraban destacados personajes del antiguo régimen.

Tanto a la salida del domicilio de la familia, situado en la madrileña calle de los Hermanos Bécquer, como en el entierro en sí mismo se cantó el Cara al sol.

Los Reyes llegaron al cementerio alrededor de la una de la tarde, minutos antes de que entrara la comitiva fúnebre, y recorrieron andando los cerca de 500 metros que separan la entrada del recinto de la capilla donde se celebró la misa corpore insepulto. El ataúd con los restos de Carmen Polo fue sacado a hombros por el marqués de Villaverde y algunos de sus hijos.

Finalizada la ceremonia religiosa, los Reyes abandonaron el cementerio en medio de los gritos de "Franco, Franco" de los asistentes y algunos insultos lanzados por gente muy joven. Durante el recorrido hasta el coche, los integrantes del servicio de seguridad de la Zarzuela se vieron ligeramente desbordados por el público, mientras los Reyes caminaban hacia la salida serios, pero impasibles.

Militares

Al acto asistieron algunos coroneles y tenientes generales vistiendo uniforme, que fueron aclamados con gritos de "vivan los militares decentes". La Guardia Civil, la Legión y las personas de honor también fueron aclamadas por el público, que entonó en varias ocasiones el Cara al sol. El ex comandante Pardo Zancada, implicado en el intento de golpe de Estado del 23 de Febrero de 1981 y que salió de prisión recientemente tras cumplir condena, asistió también al sepelio.

Entre el público se encontraban antiguos altos cargos del régimen de Franco, como el ex presidente del Gobierno Carlos Arias Navarro y los ex ministros José Solís, Fernando Suárez, José Utrera Molina, Laureano López Rodó y Cruz Martínez Esteruelas. El notario y líder de la extrema derecha Blas Piñar fue recibido efusivamente y aclamado como "caudillo".

Frente al portal del domicilio de la familia, situado en la calle de los Hermanos Bécquer, se habían concentrado desde primeras horas de la mañana varios cientos de personas, muchas de las cuales pudieron subir a la capilla de la familia Franco. Entre las personas que guardaron cola para subir a la vivienda se encontraba la ex presidenta de Argentina Isabel Perón.

Los restos mortales de Carmen Polo, con la que desaparece el título de Señora de Meirás, evidenciaban el deterioro físico sufrido por la viuda de Franco en los últimos años. El cadáver había sido vestido con un sudario blanco y embalsamado, y en sus manos se colocaron varios rosarios. En la misma habitación donde estaba expuesto velaron algunas de sus nietas, y en la entrada estaban los marqueses de Villaverde, Cristóbal Martínez Bordiú y Carmen Franco, recibiendo el pésame.

La comitiva fúnebre salió del domicilio de los Franco alrededor de las 12.30 horas de ayer. Tras el féretro, en varios vehículos, viajaba la familia. La marquesa de Villaverde, que agradeció con sonrisas el afecto de los concentrados, iba acompañada por su esposo y sus hijos Francis y Carmen. Detrás viajaban Merry, Arancha, Cristóbal y Mariola, que iba con su esposo, Rafael Ardid.

Aniversario de 'Fran'

El entierro de la viuda de Franco coincidió con el cuarto aniversario de la muerte de su bisnieto Franciso Luis, Fran, que falleció en un accidente de tráfico cuando viajaba con su padre, Alfonso de Borbón, duque de Cádiz. El entierro del niño fue el último acto público al que se asistió Carmen Polo.

Carmen Rossi abandonó la casa a media mañana para visitar la tumba de su hijo Fran, que también está enterrado en el cementerio de El Pardo. La nieta mayor de Franco, que parecía muy triste, depositó sobre la lápida de su hijo una cruz de claveles blancos con la inscripción: "De mamá y Luis".

El duque de Cádiz y su hijo Luis, acompañados por un grupo de personas, visitaron también la tumba del pequeño Fran a la salida del entierro de su abuela.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de febrero de 1988

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