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Todos los grupos, menos el CDS, apoyan la inversión de 1.300 millones en la universidad sur a partir de enero

Todos los grupos políticos de la Asamblea de Madrid, a excepción del Centro Democrático y Social (CDS), se mostraron ayer de acuerdo con una inversión de 1.300 millones de pesetas para que comiencen las obras de la universidad sur en enero. Los cuarteles de Saboya (Leganés) y Elorza (Getafe) albergarán las instalaciones. El CDS pidió en el pleno de ayer que se congelen los 1.300 millones hasta que se presente a todos los grupos la memoria del proyecto, que no estará lista hasta dentro de seis meses.Los diputados regionales no daban ayer crédito a sus ojos. El consejero de Cultura, Jaime Lissavetzky, les sorprendió con una inesperada sesión continua de diapositivas para explicar el proyecto de la universidad sur. Las luces de la Asamblea se apagaron, y Lissavetzky deslumbró a la audiencia con una perorata audiovisual.

El PSOE cuenta con el apoyo de AP e Izquierda Unida (IU) para que el proyecto comience a andar en enero con 1.300 millones de pesetas con cargo al presupuesto de 1988. Este dinero irá destinado principalmente a la rehabilitación de los cuarteles de Saboya y Elorza.

Alianza Popular e IU matizaron su apoyo a la propuesta socialista. Izquierda Unida pidió incluso un aumento del presupuesto inicial en más de 2.800 millones de pesetas. Alianza Popular insistió en la creación de una comisión de seguimiento que controle "hasta el último céntimo" lo que se invierta en la universidad sur.

Fernando Lanzaco, portavoz adjunto del CDS, explicó la oposición de su grupo a la inversión inicial. "No estamos aprobando la rehabilitación de un edificio o la construcción de un matadero", afirmó. "Se trata de todo un proyecto, al que habrá que dar el visto bueno cuando sea definitivo". El CDS presentará una enmienda al presupuesto y pedirá su congelación hasta que se presente -el proyecto definitivo de la universidad sur.

La postura del CDS levantó astillas en los alcaldes socialistas del sur del área metropolitana, que temen un parón del proyecto.

Jaime Lissavetzky explicó que la quinta universidad madrileña puede funcionar en el curso 1988-1989. Los socialistas son partidarios de que el centro funcione como un colegio universitario, bajo tutela de la comunidad, para constituirse como universidad después de dos años..

Por otro lado, cincuenta mil firmas de vecinos de la zona sur, en apoyo a la quinta universidad de Madrid -informa Laura España-, fueron entregadas ayer a la presidenta de la Asamblea, Rosa Posada, por los alcaldes de este área de la región madrileña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de diciembre de 1987