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Redondo, dispuesto a negociar un pacto interconfederal con la CEOE

El secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT), Nicolás Redondo, anunció ayer en Zaragoza que su sindicato está dispuesto a llegar a un acuerdo interconfederal para la negociación colectiva del próximo año con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).El líder ugetista manifestó en una conferencia de prensa que la concertación social está en estos momentos "muerta y enterrada". Nicolás Redondo aseguró que UGT propondrá, tras la reunión de sus órganos ejecutivos, llegar a algún pacto puntual con el Gobierno y un posible acuerdo interconfederal para la negociación colectiva con la patronal CEOE.

Nicolás Redondo manifestó que "las importantes" movilizaciones de funcionarios del pasado jueves en diversas capitales españolas "deberían darle dolor de cabeza al Gobierno". Y añadió que las protestas de los empleados públicos de la Administración, la sanidad, la enseñanza y Correos han servido para "dignificar" a dicho colectivo.

El secretario general de UGT no descartó nuevas dimisiones de miembros del sindicato que ocupan a la vez cargos públicos, aunque negó que la dirección de la central socialista haya convocado a los parlamentarios para darles pautas: "sería incoherente por nuestra parte, cada parlamentario debe actuar en consecuencia". Redondo calificó de "irrelevantes y poco significativas", las enmiendas presentadas por el grupo parlamentario socialista a los Presupuestos Generales del Estado de 1988. Asimismo manifestó que la Unión General de Trabajadores está en contra de la reforma fiscal anunciada porque, en su opinión, "es regresiva".

En relación a la manifestación de empleados públicos organizada el pasado jueves por la Unión General de Trabajadores y Comisiones Obreras, el portavoz en funciones del Ejecutivo, Santiago Varela, comentó ayer al término del Consejo de Ministros que contó con una escasa presencia de funcionarios públicos". Varela agregó que los propios dirigentes sindicales han dado a entender que con esas protestas tratan de presionar en otros terrenos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de octubre de 1987