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Argelia mantiene su silencio sobre la "unión política" con Libia anunciada por Gaddafi

Argelia prepara dentro de la mayor discreción política la celebración del 1 de noviembre, día de su fiesta nacional, que conmemora el 33º aniversario del comienzo de la insurrección contra Francia. El líder libio, Muammar el Gaddafi, señaló hace dos meses que para ese día se anunciaría bilateralmente su deseada "unión política" con Argelia, lo que en Argelia -a sólo dos días de la fecha, y pese a no haber sido desmentida- no se prevé.

Fuentes diplomáticas argelinas aseguraron que el 1 de noviembre "será nuestra fiesta", y dejaron entender que «una cosa es lo que quiere Libia y otra lo que hace Argelia. Para estas fuentes, al margen de plazos y deseos desde el exterior, lo que está en en curso es una iniciativa cuatripartita para crear una plataforma magrebí común con un primer objetivo económico. "El proyecto, parte del tratado de fraternidad y concordia, al que pertenecen Argelia, Túnez y Mauritania. El cuarto país es Libia, si bien su incorporación está pendiente del arreglo -actualmente en progreso, pero no concluido- de sus diferencias con Túnez", añadieron.Argelia, pese a no desear contradecir públicamente a Trípoli, ha recomendado calma de manera oficiosa a algunas embajadas occidentales. De momento -se asegura en Argel-, lo que está en marcha es la edificación de un gran Magreb unido.

Precisamente en estos días previos a la fiesta nacional argelina ha habido un momento en que ninguno de los tres hombres fuertes del país ha estado en Argel. El presidente, Chadli Benyedid, acaaba de realizar una gira triunfal por las provincias del este del país; su ministro de Asuntos Exteriores, Ahmed Taleb Ibrahimi, visita Kuwait y Arabia Saudí, y el responsable del secretariado permanente del Frente de Liberación Nacional (FLN, partido único), Mohamed Cherif Mesadía, ha estado en Trípoli, donde ha sido recibido por Gaddafi. Éste no consiguió en esa primera ocasión introducir su objetivo unionista ante la Asamblea Nacional argelina.

Sin más comentarios, la agencila libia Jana informaba del contenido de la visita de Mesadía a Trípoli, recogiendo las propias palabras del dirigente argelino: "Mi presencia aquí concierne al programa de trabajo común libio-argelino y a la iniciativa continua en el dominio de la acción unitaria entre los pueblos del Magreb árabe".

Tras el encuentro Gaddafi-Mesadía, único acontecimiento destacado entre los dos países en torno al 1 de noviembre, el paso siguiente ha sido el envío a Trípoli de una importante delegacón argelina encabezada por el ministro de Industrias Pesadas, Flaysal Budra. Observadores diplomáticos extranjeros aseguran que "Argelia está empleando la prudencia en sus relaciones con Trípoli, no quiere sobresaltos que puedan crear escándalos en el exterior y busca una aproximación a todos los países del área, pero bajo su dirección política".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de octubre de 1987