Fabián García ayudó en los últimos años al ex legionario acusado de matarle

Fabián García Dobón, jefe del gabinete del vicepresidente del gobierno canario, muerto de 22 puñaladas el pasado fin de semana, conocía desde hace cuatro años a su presunto homicida, José María Muñoz gutiérrez, ex legionario y toxicómano en rehabilitación, al que prestó ayuda varias veces, según manifestaciones de un hermano de la víctima y del prior del convento canario de Santa Brígida.

"Yo no conozco la historia en detalle", afirmó el hermano de la víctima, "pero sí sé que hace dos o tres años, el tal José María Muñoz había desertado de la Legión. No sé cómo apareció por un convento y, a través de ahí, fue como conoció a mi hermano".Fabián García le convenció para que se entregara voluntariamente y así atenuar la condena, y luego le alojó varías veces en su domicilio. En una de estas ocasiones, cuando Fabián García vivía en Marbella, el legionario le desvalijó el apartamento, a raíz de lo cual presentó denuncia contra él. A causa de ello, José María pasó varios meses en la cárcel, dato que refuerza la hipótesis policial de que el crimen pudo ser un acto de venganza.

El presunto homicida, José María Muñoz Gutiérrez, nació en Madrid el 20 de junio de 1963 y ha estado detenido por diversos delitos en 10 ocasiones, la última de ellas, el 9 de septiembre de este año, en Madrid.

García Dobón se reunió con su presunto asesino en la noche del pasado viernes, en Gran Canaria. Según relató a este periódico Santiago Díaz Peñate, prior de la orden benedictina del convento de Santa Brígida, el ex legionario le visitó ese día para localizar al hombre de confianza de Olarte Cullen. Las intenciones de Muñoz Gutiérrez eran, al parecer, conseguir trabajo en Gran Canaria a través de las influencias de García Dobón, a quien había conocido en 1984 en el citado monasterio canario. Entonces trabaron amistad, ya que ambos eran de Madrid, según indicó el prior.

Desertor

"En aquella ocasión alojamos en nuestra hospedería a José María Muñoz, pero no supimos hasta varios días después que había desertado de la Legión en Fuerteventura. Tanto Fabián como yo le aconsejamos que se entregara, como así hizo", dijo el sacerdote. Tras cumplir la condena, Muñoz Gutiérrez se licenció y volvió a Madrid, donde llevó una vida agitada. Al año siguiente viajó de nuevo a Gran Canaria y localizó, desde el monasterio de Santa Brígida, a García Dobón en Málaga, donde éste lograría encontrarle trabajo. El encuentro acabó mal, ya que el ex, legionario robó a García Dobón y fue detenido.Cuando el pasado viernes se reencontraron, "no dieron muestras de estar enemistados", señaló el prior. Todo hace suponer que en las horas que transcurrieron entre ese momento y la madrugada del sábado (o , incluso, la del domingo) Muñoz Gutiérrez pudo atacar con un puñal de monte a su víctima y darse posteriormente a la fuga.

La autopsia del cadáver, que será trasladado a Madrid para ser enterrado, fue realizada ayer. Muestras de la orina, sangre y vísceras de García Dobón fueron enviadas para su análisis al Instituto de Toxicología de Sevilla. El vicepresidente del Gobierno autónomo, Olarte Cullen, declaró ayer que mantenía amistad con la víctima desde hace tres años y resaltó sus virtudes humanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0028, 28 de octubre de 1987.

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