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Incidentes en la Diada tras unas marchas independentistas con poca asistencia

Unos 5.000 o 6.000 independentistas -3.000 según la Guardia Urbana y 15.000 según las organizaciones convocantes- participaron ayer en Barcelona en las manifestaciones reivindicativas del Onze de Setembre, fiesta nacional de Cataluña. Las marchas, que habían sido prohibidas, fueron toleradas y se desarrollaron normalmente. Luego, un grupo de independentistas -la mayoría muy jóvenes- hostigó a los policías ante el Gobierno Civil. Estos incidentes siguieron en el centro de la ciudad. La policía repelió las agresiones y practicó al menos 33 detenciones. Unas 15 personas resultaron contusionadas.

El Onze de Setembre estuvo presidido, en general, por un ambiente festivo y poco reivindicativo, disminuyendo el número de banderas catalanas de los balcones con relación a otros años. Por la mañana se efectuaron las tradicionales ofrendas florales de particulares e instituciones. El acto oficial central se celebró en el Parlamento catalán, con una solemne recepción.Los incidentes más graves de la jornada se produjeron a última hora de la tarde en la Rambla y en la plaza de Cataluña, donde los policías cargaron contra los manifestantes empleando material antidisturbios. Los bomberos hubieron de intervenir en estas zonas para sofocar los pequeños incendios provocados por el lanzamiento de cócteles molotov contra contenedores de basuras. Inspectores de policía se dedicaron a fotografiar a los alborotadores mientras causaban destrozos, antes de su detención, para poder adjuntar las fotografías como prueba ante el juez. Al menos 15 personas fueron atendidas de contusiones leves, una de ellas de un fuerte golpe en un ojo.

Los independentistas habían convocado tres manifestaciones a la misma hora (las cinco de la tarde) y con el mismo recorrido: una de la Crida a la Solidaritat y otros grupos minoritarios; otra del Moviment de Defensa de la Terra, fracción Independencia dels Països Catalans (MDTIPC); y la tercera del MDT, fracción Partit Socialiste D'Alliberament Nacional (MDT-PSAN).

La cabeza de la marcha, que discurrió desde la plaza de Urquinaona hasta el monumento a Rafael Casanovas, en el centro de Barcelona, se abría con una pancarta de la Crida con la leyenda Defendemos nuestra nación, construimos la independencia. La manifestación comenzó con gritos a favor de la independencia y de la consigna Ni España, ni Francia: Países Catalanes.

El grupo de manifestantes de la Crida incluía al secretario general del Sindicato de Obreros del Campo (SOC), Francisco Casero; Path Rice, del partido independentista irlandés Sinn Fein; lan Chuq, de los independentistas bretones; José Manuel Beires, del Bloque Nacionalista Gallego (BNG); Tasio Erquicia, de Herri Batasuna (HB), y un independentista asturiano. Diez metros después abría la manifestación del MDT-IPC una pancarta con la leyenda Independencia y retratos de Carles Sastre, Montserrat Tarragó y Jaume Fernández Calvet, que cumplen condena en Carabanchel por el asesinato del industrial José María Bultó. Este grupo gritó consignas reclamando su libertad, así como a favor de Terra Lliure, organización que el pasado jueves perpetró un atentado en Les Borges Blanques que ocasionó la muerte de una mujer.

La marcha la cerraba el MDT-PSAN con una pancarta con la leyenda Catalunya, terra lliure y un centenar aproximado de simpatizantes. La manifestación se desarrolló sin incidentes, controlada en su recorrido sólo por miembros de la Guardia Urbana, que regulaban el tráfico. Una vez finalizada la marcha frente al monumento a Casanovas, donde las tres organizaciones convocantes cantaron el himno catalán Els Segadors, casi un millar de jóvenes se trasladaron hasta el Gobierno Civil.

Enfrentamientos

Varios jóvenes, que ocultaban los rostros con pañuelos negros, increparon y arrojaron piedras contra una camioneta del Cuerpo Nacional de Policía que vigilaba el edificio gubernamental. La acción provocó la intervención de las unidades antidisturbios, que detuvieron en ese lugar, al menos, a cinco personas. Los provocadores se desplazaron á continuación a la parte alta de la Rambla, donde arrojaron cócteles molotov contra la policía, incendiaron seis contenedores y apedrearon una hamburguesería cuyos cristales ya estaban protegidos con lonas. La policía practicó al menos otras 28 detenciones. Por la mañana, un grupo había apedreado también la Jefatura Superior de Policía.

En Gerona, la policía detuvo a 13 personas en los disturbios tras la manifestación convocada por los independentistas, en los que se quemaron varias banderas españolas y se izó una independentista en el Ayuntamiento. En Palma de Mallorca, hubo 10 detenidos al disolver la policía una concentración del MDT.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de septiembre de 1987

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