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Un rosario de averías

La central nuclear Vandellós 1, la primera que entró en funcionamiento en España, ha permanecido poco más de 45 horas sin producir desde su inauguración en 1972. En la central, se han registrado más de treinta paradas sin que, en ningún caso, las averías hayan comportado peligro de emisión de radiactividad. En la primavera de 1976, el Instituto de Investigaciones Pesqueras realizó un estudio sobre la incidencia que en la fauna marina podían tener los sistemas de refrigeración de la central nuclear. La Cofradía de Pescadores de l'Ametlla de Mar (Tarragona) afirmó entoces que el agua del mar había subido en más de nueve grados su temperatura en aquella zona y que este hecho había provocado una reducción del placton, aunque este extremo no fue confirmado.

Las averías más frecuentes en Vandellós 1 han sido originadas por escapes de vapores y desperfectos en las instalaciones eléctricas provocados por los temporales de Levante pero nunca han alcanzado una especial importancia.

El comportamiento de las dos centrales nucleares de Ascó, también en Tarragona, ha sido muy distinto. La puesta en marcha de Ascó 1 a finales de 1983 tuvo que ser retrasada por las sucesivas averías de la central. En septiembre de ese año se registró un accidente, calificado de "importante" por la dirección de la central, debido a la rotura de tubos de conducción de vapor, que originó escapes sin contenido radiactivo dado que la central estaba en proceso de parada.

El accidente más grave de los registrados en las centrales nucleares de Cataluña también tuvo lugar en Ascó 1, en enero de 1984. Una fuerte explosión ocasionada por una fuga de hidrógeno provocó dos heridos leves, aunque no produjo emisión radiactiva.

El Gobierno Civil de Tarragona abrió un expediente a Ascó 1 por no comunicar un accidente, ocurrido el 9 de agosto de 1985, a las autoridades de las localidades vecinas, tal y como imponía el Plan de Emergencia Nuclear de Tarragona (PENTA). El gobernador civil anunció la revisión de la renovación del permiso de explotación de la central.

En junio de 1986 los frecuentes incidentes en las centrales nucleares catalanas fue ron debatidos en el Parlamento de Cataluña. El diputado del PSUC Matías Vives interpeló al Consell Executiu de la Generalitat sobre los accidentes ocurridos en Ascó 2 el, 1 de junio de 1985 (fuga de gas-oil) y el 24 de marzo de 1986 (ave ría del reactor), y en Ascó 1, en agosto de 1985. En septiembre de 1986, Ascó 2 permaneció cerrada por espacio de casi cuatro meses después de sucesivas averías, primero en el sistema de seguridad de la central y después en la red de suministro eléctrico. Ascó llegó a tener paralizadas sus dos centrales nucleares durante diciembre del pasado año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de agosto de 1987