Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Estado y nación

Llanes, Asturias

Después de leer el reportaje publicado por EL PAIS el 2 de agosto de 1987, sobre los padres de la Constitución, a mí, españolito de a pie (y tan de a pie, como que no he llegado a bicicleta), me ha picado el gusanillo y me he puesto a releer nuestra Constitución, nuestra Carta Magna."Artículo 1º: España se constituye en un Estado...-.

"Artículo 2º: La Constitución se... de la nación española...".

¡Quieto! ¿Qué pasa aquí? ¿He leído yo bien o no? Pero no..., está bien claro, el artículo 1º dice "Estado" y el artículo 2º, "nación". Entonces... ¿estaré yo equivocado? ¿Los conceptos de Estado y nación que a mí me enseñaron serán correctos? Voy a ver que dice el diccionario. Efectivamente, según el diccionario, el Estado es un concepto político totalmente distinto de nación. Entonces, ¿en qué quedamos? Señores padres, padrinos y demás acompañantes de la Constitución, España, ¿qué es? ¿Un Estado o una nación? En fin, voy a continuar leyendo.

Sigo con el artículo 2º: "La Constitución... reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran...".

¡Arrea! Pero, ¿qué estoy leyendo yo? ¿Nuestra Carta Magna o una novela de misterio? Porque..., vamos a ver, para que existan nacionalidades tienen que existir naciones, y ¿cómo pueden existir naciones dentro de otra nación formando una sola? ¿Qué es, entonces, nación? ¿Será esto, para los españoles, similar al misterio de la Santísima Trinidad para los católicos creyentes?.

Si el artículo 2º garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades es que reconoce, admite, acepta que dentro de España existan varias naciones que la formen, porque para haber nacionalidades tiene que haber naciones; entonces, si existen varias naciones, cuando el nativo de una de estas nacionalidades solicite su DNI y le pregunten nacionalidad, ¿cuál es la que pone? ¿Español o una de las que le garantiza la Constitución?

Ahora sí que creo que esto es una empanada que no hay quien la digiera. Como decimos por aquí, menuda parida tenemos. Vaya la que me han armado ustedes. ¿Están seguros de que cuando actuaron como padres y padrinos de la Constitución pensaron verdaderamente en el hijo o ahijado que estaban creando, o pensaban en otras cosas?

Francamente, no me atrevo a seguir leyendo la Constitución porque, ¿para qué voy a seguir leyendo si los dos primeros pasos que he dado son totalmente incomprensibles para mí y me crean un mar de confusiones?

Espero a ver si algún experto en Derecho Político, en política o en algo me aclara estas dudas. ¿Somos un Estado? ¿Somos una nación? ¿Varias naciones que forman una nación? ¿Qué nacionalidad, Constitución en mano y según estos dos artículos, es la que tenemos los nativos de las distintas nacionalidades garantizadas por ella? ¡Por favor!, aclárenme esto, pues ya se me está produciendo reblandecimiento cerebral de tanto darle vueltas y pensar en ello. Cuando lo teriga claro continuaré la lectura de nuestra Carta Magna.- Justo Díaz de Rábago. .

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de agosto de 1987