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NUEVOS ACTOS DE VIOLENCIA EN EL PAÍS VASCO

La presunta"etarra' Lucía Urigoitia recibió un tiro en la cabeza disparado a quemarropa

JOSÉ LUIS BARBERÍA, La presunta activista de ETA Militar Lucía Urigoitia Ajuria, muerta el pasado jueves en Pasajes de San Pedro en el transcurso de una amplia operación policial, recibió un disparo en la nuca hecho a quemarropa, según indicaron ayer fuentes judiciales consultadas por este periódico. La autopsia practicada el jueves por la tarde en el cementerio de San Sebastián ha mostrado que la presunta integrante del denominado comando Donostia recibió un balazo Mortal a escasos centímetros. El orificio abierto por la bala tiene contornos chamuscados, característica de un disparo a quemarropa, y restos del pelo de la joven.

Estos datos han sido admitidos tácitamente por varias fuentes, y no fueron desmentidos, aunque tampoco confirmados, por el juez Juan Piqueras, el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de San Sebastián, que instruye las diligencias. El portavoz del Gobierno, Javier Solana, adoptó la misma actitud de no confirmar ni desmentir. El Ejecutivo no fue informado de las circunstancias de la muerte de la etarra hasta el mediodía de ayer, por el fiscal general del Estado, Javier Moscoso, cuando se encontraba reunido. Al parecer, el ministro del Interior, José Barrionuevo, no fue informado del hecho por sus subordinados con anterioridad.Carlos Urigoitia, hermano de la víctima, indicó anoche a este periódico que en el informe de la autopsia que les ha entregado el juzgado se señala que su hermana murió por disparos de arma de fuego que le afectaron órganos vitales. El hermano de Lucía Urigoitia añadió que en el juzgado se les informó someramente de que el cadáver presenta dos impactos de bala, uno a la altura del estómago y otro en el cuello con trayectoria ascendente. En la versión facilitada el mismo jueves por el Gobierno Civil de la provincia se indicaba únicamente que la presunta liberada de ETA Militar resultó muerta cuando los guardias civiles repelieron los disparos con que fueron recibidos al penetrar en el piso. Entre los confusos testimonios que los vecinos del número 3 de la calle de Errenderia, de Pasajes de San Pedro, han aportado sobre el caso figuran los de algunas personas que afirmaron haber escuchado a una de las detenidas gritar: "¿Qué vais a hacer?", y a un policía repetir: "No hagas eso".

Las fuentes de este periódico interpretan que el juez y el fiscal se personaron en las dependencias de la Guardia Civil en la mañana del jueves a instancia del médico que reconoció el cadáver. Se afirma que esa misma mañana, el ministro de Justicia, Fernando Ledesma, pidió al presidente del Consejo General del Poder Judicial, Antonio Hernández Gil, que tratara de lograr la salida de las dependencias policiales del juez Juan Piqueras. Otro tanto hizo, al parecer, el fiscal general del Estado, Javier Moscoso, con el fiscal Daniel Zubiri, que investiga la muerte de la presunta activista de ETA Militar. Javier Moscoso aseguró que no dio instrucciones para que el fiscal Zubiri abandonara las dependencias.

El gobernador civil de Guipúzcoa, José Ramón Goñi, señaló a primera hora de la tarde del jueves que la presencia del juez, del fiscal y de los forenses había interrumpido la investigación policial y posibilitado quizá la fuga de otros presuntos criminales de ETA. Por estas declaraciones, el diputado de Euskadiko Ezkerra Juan María Bandrés ha solicitado la dimisión de Goñi.

Ayer, fuentes judiciales señalaron que fue el propio gobernador civil quien invitó al juez a visitar a los detenidos.

Las mismas fuentes señalaron que los forenses reconocieron a los cuatro guardias civiles heridos o lesionados en el forcejeo con los presuntos liberados que se resistieron a ser detenidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de julio de 1987

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