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21 heridos y 28 detenidos en Reinosa en nuevos enfrentamientos con la Guardia Civil

Veintiuna personas heridas y 28 detenidas es el resultado de los enfrentamientos registrados el jueves en Reinosa entre trabajadores de esta localidad cántabra y fuerzas antidisturbios de la Guardia Civil. A varios detenidos se les intervino capuchas, tirachinas y grandes cantidades de tornillos, tuercas y bolas de acero. El Talgo, objetivo principal de las acciones previstas, pudo, con sus 11 unidades, atravesar Reinosa camino de Madrid sin problemas a su hora, las 16.30. Una hora antes, tres tanquetas y varias secciones del Instituto armado habían tomado prácticamente la estación y sus alrededores.

Al penetrar el convoy en agujas junto al paso a nivel que conduce a Forjas y Acero, medio centenar de obreros se encontraba estacionado en plena vía, así que el tren hubo de detenerse, y ésta fue la consigna para que dos secciones de la fuerza pública, concentradas en los andenes, realizaran la primera de las múltiples cargas que se su cedieron en el casco urbano alo largo de la tarde y noche. Un helicóptero sobrevolaba el trazado de la vía.

El Talgo, pero de sentido contrario, que tenía su llegada a Reinosa a las 20.20, permaneció más de media hora retenido en la localidad cercana de Mataporquera, ante las barricadas puestas por los manifestantes, lo que produjo que la línea de ferrocarril fuera suspendida durante largo tiempo.

Una columna motorizada de unos 500 metros de longitud, formada por decenas de vehículos (tanquetas y sobre todo jeeps, más un camión blindado) había penetrado en la ciudad por la carretera de Santander poco después del mediodía. Los reinosanos contemplaron en silencio y sin gestos hostiles a lo largo de la calle principal la entrada de los refuerzos. Una persona de media edad, comparó el desfile con una demostración absolutamente bélica.

El choque entre las fuerzas antidisturbios y los trabajadores se prolongó durante más de seis horas, mientras la carretera de Santander a la meseta quedaba nuevamente cortada como la víspera, permaneciendo en esta situación hasta altas horas de la noche; numerosas barricadas formadas por una acumulación de piedras, vigas de madera y otros materiales se situaron en pleno casco urbano y a la salida y entrada de la ciudad. Varios cables de alambre trenzado, de extremado riesgo para los motoristas, fueron colocados cruzando la carretera y sujetos a los árboles.

En los almacenes Cupido de Reinosa, fuerzas de la Guardia Civil penetraron en el local llevábdose detenidos a dos dependientes y a uno de los dueños que en ese momento se encontraban en el establecimiento. Numerosas personas se refugiaron en las iglesias, lo que provocó la suspensión de los servicios religiosos del jueves Santo. Asimismo, sobre las 21.30 horas, la única funeraria de esta localidad sufrió un incendio, al parecer, producido por un bote de humo lanzado por una tanqueta, que destruyó todos los ataúdes.

Entre las cinco y las diez de la noche, 21 personas fueron atendidas en el consultorio de la Seguridad Social. Los heridos tenían lesiones de carácter leve, excepto uno de pronóstico menos grave y dos graves; estos últimos, Dionisio González Gutiérrez (52 años), fractura de huesos propios de la nariz y hemorragia en el ojo derecho, y Rubén García García (67 años), traumatismo en región escápulo-humeral con luxación de hombro derecho y herida en un dedo, fueron evacuados al hospital Marqués de Valdecilla, en Santander.

Dos horas antes, las emisoras de radio locales —a las que hace tres semanas la Guardia Civil había suplicado una información "más benevolente que objetiva», habían difundido un comunicado del delegado del Gobierno en Cantabria, Antonio Pallarés, según el cual, diversas organizaciones y colectivos estaban vulnerando lo dispuesto en la ley orgánica reguladora del derecho de reunión.

A la misma hora en que los considerables refuerzos de la Guardia Civil quedaban alineados, a menos de 500 metros de distancia, 1.000 obreros de Forjas y Aceros celebraban asamblea en el interior de los garajes de la factoría. El comité les había convocado a fin de que Fernando Fuentes, su presidente (35 años, ajustador montador, afiliado al partido comunista desde hace dos años), les informara de las reuniones tenidas en Madrid el martes pasado con el presidente del INI, Claudio Aranzadi.

Aranzadi recordó a los miembros del comité que el INI siempre se ha movido dentro del ámbito de la Constitución y la legislación vigente, y que éstas no se tuvieron en cuenta durante la retención, en su día, de Enrique Antolín, ex presidente de Forjas y Aceros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de abril de 1987

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