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Los presidentes de Grecia y Turquia intercambian mensajes

La crisis de jurisdicción del mar Egeo, que el 28 de marzo puso a Grecia y a Turquía al borde del conflicto armado, ha cedido paso a un intercambio de mensajes entre los primeros ministros de dichos países, Andreas Papandreu y Turgut Ozal. El presagio de diálogo entre Atenas y Ankara es una novedad mucho mayor que la ya frecuente alerta de las fuerzas armadas de la pareja crónicamente enfrentada en el seno de la OTAN.Yanis Rubatis, portavoz oficial griego, ha anunciado que Papandreu está a la espera de una respuesta de Turgut Ozal, que fue quien inició el atisbo de diálogo esta semana con un primer mensaje dirigido a Papandreu.

El primer ministro turco manifestó haber visto "ciertos signos esperanzadores" en la contestación de Papandreu.

Grecia, con 10 millones de habitantes, es el país europeo de la OTAN que mayor porcentaje de su presupuesto nacional destina a defensa. Su obsesión es la supuesta amenaza de Turquía, estado euroasiático de 52 millones de habitantes, que posee el segundo ejército de la OTAN y una extensión equivalente a una vez y media la de España.

Dada la particular configuración que tiene el mar Egeo, en el que 2.000 islas griegas generarían más espacio aéreo y marítimo helenos del que Ankara ya admite, Turquía consideraría caso de guerra el que Atenas se acogiera a los usos internacionales y extendiera a 12 sus actuales seis millas de aguas territoriales.

En declaraciones oficiales aparecidas ayer en la Prensa griega, el portavoz del Gobierno heleno se negó a revelar el contenido del mensaje de Papandreu. Afirmó que el Ejecutivo griego desea llegar a un límite compromisario sobre de la plataforma continental, para someterlo al Tribunal Internacional de La Haya. Siempre subrayan en Atenas que no habrá negociación sobre lo que Grecia considera sus derechos.

La parte turca prefiere una negociación bilateral a fondo, sin recurso a La Haya. Invoca el acuerdo greco-turco firmado en Berna en 1976, cuyo primer artículo recomienda negociaciones para llegar a una plataforma económica aceptable por ambas partes.

Atenas considera que la letra de los convenios internacionales no reconocidos por Turquía le proporcionaría un fallo aceptable en La Haya.

Una vez más ambos países han evitado la guerra, juzgada inevitable si el buque oceanográfico Sismik 1 hubiera realizado el pasado 28 de marzo prospecciones petroleras en aguas internacionales que Grecia considera dentro de su plataforma. "La flota griega habría interceptado al Sismik turco, que iba escoltado por siete buques de guerra turcos", afirmó un portavoz griego describiendo la inevitabilidad de la batalla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de abril de 1987