Patraña
Hace no mucho tiempo, decir "cine italiano" era igual que decir "verdad". Los cineastas de la Italia de la posguerra mundial se ganaron esta noble consideración a pulso, paso a paso, año tras año, película a película. Hoy la han perdido casi por completo. Quedan algunos rastros de aquella su capacídad perdida en obras esporádicas de algunos supervivientes de la gran época, pero éstos son pocos, la mayor parte de ellos están cansados y callan.Mientras tanto, procedentes de la televisión o de la resaca degradada de las viejas tradiciones, los mensajeros de la mentira han invadido al cine italiano, creando un vacío irreparable en la cultura europea viviente. La cineasta Lina Wertmüller es uno de estos mensajeros y su Camorra un arquetipo de engaño cinematográfico vestido con los ropajes de la antigua verdad perdida.
Camorra
Dirección y guión: Lina Wertmüller. Italia, 1985. Intérpretes: Ángela Molina, Harvey Keitel, Francisco Rabal. Estreno en Madrid: cine Roxy.
Quiere esta Camorra parecerse, por poner un ejemplo muy significativo, al cine de Rosi, y sólo alcanza a ser una caricatura casi penosa de él. Película aparatosa, falsaria, efectista y a ratos incluso ramplona, nada hay que merezca la pena en ella, salvo la parcela de verdad personal que le prestan los rostros de Ángela Molina y Francisco Rabal.


























































