Ir al contenido
_
_
_
_
LA ELECCIÓN DEL 'LENDAKARI'

Una jornada particular

Juan Carlos Yoldi, de 24 años, acusado por el fiscal de pertenencia a ETA y participación en atentados sin víctimas, vivió una jornada inusual para un preso preventivo que puede ser condenado a 64 años de cárcel. Yoldi, vestido con camisa verde a cuadros y jersei negro jaspeado, pasó casi sin transición del aislamiento en celda de castigo en la prisión de máxima seguridad de Herrera de la Mancha (Ciudad Real) a un fugaz estrellato.El candidato de Herri Batasuna fue recogido por un vehículo de la policía autonómica vasca en la cárcel de Nanclares de la Oca, a 15 kilómetros de Vitoria, después de las ocho de la mañana. Los agentes uniformados dejaron de custodiarle a las nueve, nada más entrar en el Parlamento, donde gozó de libertad de movimientos para reunirse con sus compañeros de grupo, su madre, Julia Múgica, sus hermanos y su novia. Asistió a una conferencia de prensa multitudinaria y almorzó con sus familiares en la cafetería de la Cámara, acompañado siempre a corta distancia por dos agentes de seguridad de paisano, aunque se le permitió mantener un vis a vis con su novia durante algo más de veinte minutos.

El candidato, tímido pero enérgico, siempre con una media sonrisa y expresión abstraída en el rostro, fue conducido a la prisión nada más trasponer de nuevo el umbral del antiguo instituto de Vitoria, sede del Parlamento. Cuando lo abandonaba manifestó: "Mientras existan presos no habrá paz, mientras exista opresión no habrá paz, mientras haya un solo refugiado en Euskadi no habrá paz, habrá guerra y muertes por todos los lados. La guerra continuará, queremos la paz y lo decimos de verdad. Gora Euskadi Harmatua [Gora Euskadi Armada]". La salida del furgón hacia la cárcel fue acogida con gritos de rabia por los simpatizantes de Herri Batasuna.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_