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La mayoría del Parlamento ecuatoriano exige la renuncia del presidente Febres Cordero

La mayoría del Congreso ecuatoriano se pronunció esta madrugada a favor de una moción presentada por la izquierda, en la que se pide la renuncia del presidente León Febres Cordero y su sustitución por el vicepiresidente, Blasco, Peñaherrera, como única solución para asegurar la paz en el país. El conjunto de partidos de centro-izquierda que componen el Bloque Progresista considera al presidente culpable de numerosas infracciones contra la Constitución y lo cree responsable de los sucesos ocurridos el pasado viernes en la base militar de Taura, en la que Febres Cordero permaneció secuestrado durante casi 12 horas.

Las intervenciones de los portavoces parlamentarios prolongaron durante horas el debate, de forma que al cierre de esta edición (2 de la madrugada, hora peninsular española) no se había efectuado la votación, pero la oposición contaba ya con la mayoría. La moción "exhorta al presidente constitucional de la República a que decline el ejercicio de su cargo, dando paso a la sucesión constitucional".Si el presidente no atiende a esta exhortación, como ya ha anunciado, el Congreso estudiará la posibilidad de forzar su destitución mediante un enjuiciamiento político, aunque este procedimiento exige el voto favorable de dos tercios de la Cámara: 48 diputados, siete más de los que en estos momentos cuenta la oposición.

Horas después de conocerse la solicitud del Parlamento, el país se mantiene en calma, sin más incidentes que los registrados en la noche del martes ante la puerta del Congreso, en los que una joven de 16 años que pedía la renuncia del presidente, junto a un grupo de un centenar de personas, fue herida por un disparo hecho por un elemento de un grupo armado seguidor de Febres Cordero.

En el interior del Congreso se han disparado, sin embargo, los rumores sobre posibles movimientos de protesta en algún cuartel de la Fuerza Aérea tras conocerse el arresto de los paracaidistas que secuestraron al presidente.

En Guayaquil, ciudad de origen de la influyente y rica familia Febres Cordero, los partidarios del presidente organizaron el martes una manifestación de varios miles de personas en apoye del jefe del Estado, en la que los participantes le pedían que se mantuviese en su puesto y actuase con más dureza contra la izquierda.

Coincidiendo con los rumores, sobre el malestar en las fuerzas, armadas, los comandantes en. jefe de las tres armas visitaron en la tarde del martes al presidente para reiterarle, según fuentes oficiales, su apoyo en las circunstancias actuales.

El debate parlamentario fue en todo momento sereno, sin insultos ni incidentes en el interior de la sala de sesiones, aunque: abundante en discursos emotivos, de oratoria rica, en los que: los diputados, con voz temblorosa, sudorosos y gesticulantes, hacían mención de los más altos valores de la patria.

La oposición ecuatoriana acusó al presidente de 10 violaciones; de la Constitución; entre ellas., las de "interferencia en el funcionamiento del Tribunal Supremo electoral", "promulgación de leyes negadas por el Congreso", "desacato reiterado de las resoluciones del Congreso", "desacato de las resoluciones del Tribunal Constitucional", "violación de los derechos humanos" y agresiones al Congreso nacional, disolución de sus sesiones mediante el uso de la fuerza y agresión física a los diputados".

La moción afirma que Febres Cordero, "desde el día en que asumió la presidencia, ha hecho de la violencia verbal y física un instrumento de gobierno que ha alterado la paz social, ha dividido a los ecuatorianos y ha polarizado al país".

Pérdida de respetabilidad

En el texto de la moción se añade que "Ios condenables acontecimientos ocurridos en Taura han privado al presidente de la República de respetabilidad, sin la que no es posible el ejercicio de tan alta magistratura", y concluye con la reafirmación del "incondicional respaldo al sistema constitucional y democrático".

En nombre del gubernamental Partido Social Cristiano, el diputado Marcelo Santos dijo que el Congreso no tenía autoridad para pedir la renuncia del presidente León Febres Cordero, y afirmó que "la oposición ha buscado por todos los medios derrocar al Gobierno"

El general retirado René Vargas, diputado democristiano de la Democracia Popular y hermano de Frank Vargas, criticó que la política del presidente Febres con respecto a las fuerzas armadas haya puesto en peligro la seguridad nacional. El portavoz de la socialdemócrata Izquierda Democrática, principal grupo de oposición y de la Cámara, Tajano Andrade, manifestó que "el honor de la República claudicó con la firma del acta en la cual el primer mandatario dio su aceptación a la amnistía para el general Frank Vargas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de enero de 1987

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