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CARTAS AL DIRECTOR

Libre acceso

Las ideas que le señalo son, sin duda, impopulares y asumo personalmente el rechazo que pue dan originar entre nuestros jóvenes estudiantes. No quiero analizar la globalidad de sus reivindicaciones, ni la situación en que se encuentra nuestra Universidad, o la normativa reciente que regula su funcionamiento. Tal vez en algunos casos mis demandas serían superiores a las suyas. Quiero referirme a una de sus peticiones: el libre acceso a la Universidad, y muy especialmente a las facultades de Medicina.Esa medida es, a mi juicio, un grave error. No porque tengamos más de 20.000 médicos parados o seamos uno de los países europeos con más médicos por. habitante.

Tampoco porque es considerable el dinero que el país dedica a formar a lo largo de seis años a estos profesionales y dificlmente son utilizables en otras tareas. Lo creo únicamente porque considero que el médico en su actividad necesita un grado suficiente de capacitac0n.

Los profesores, en general, noestamos contentos con los profesionales que formamos, y la masificación es el factor más negativo para conseguir una buena capacitación.

En una reciente encuesta realizada entre profesores de facultades de Medicina de la universidad de Alicante se concluía que la rducción ¿el número de alumnos es el primer factor que permite aumentar la calidad de la enseñanza.

Le aseguro que la reducción de alumnos no supone menor trabajo para los profesores; mi facultad viene incrementando' cada año el número de horas en que los alumnos realizan actividad práctica hospitalaria, imprescindible en su formación.

Debo decirle que no me'sorprenden el movimiento estudiantil y sus peticiones. Si yo estuviera en su situación, probablemente haría lo mismo. No obstante, debo señalarle que cuando se pregunta de forma individualizada, mediante una encuesta anónima, como yo he hecho, entre alumnos de sexto curso si debe existir limitación en Medicina, la respuesta mayoritaria es clara: sí.Lamento que otras voces más

autorizadas que la mía no expresen públicamente algo que sin duda no es popular, pero debe decirse: si no existe limitación en el número de alumnos que estudian en las facultades de Medicina, la propia sociedad sufrirá años después los graves defectos de formación de los médicos que salgan de las aulas.

Creo que sí puede ser objetode discusión los criterios de selección u otros puntos. Para mí, después de un estudio serio de la oferta de plazas de Medicina en las distintas regiones del país, los estudiantes deben elegir en convocatoria abierta la facultad universitaria que deseen, todo ello arropado de una buena política de becas que no evite que insuficiencias económicas impidan formarse a futuros buenos médicos- Catedrático de Patología General. Director en funciones del departamento de Medicina de la universidad de

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de enero de 1987