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Marco Ferreri: "Cada una de mis películas es un prototipo"

El director italiano presenta en España su filme 'I love you'

La última película de Marco Ferreri es una comedia que ironiza sobre la soledad del hombre de hoy. Un personaje se enamora de su llavero, que es el rostro de una rubia con los labios entreabiertos. Cuando él le silba ella responde "I love you", "la voz interior que todos quisiéramos escuchar en el exterior", explica Ferreri. El director visita España en estos días para promocionar su película y para buscar exteriores para la próxima, de la que prefiere no hablar. "Cada una de mis películas es como un prototipo, un modelo único que no tiene que ver con el anterior".

La voz de Marco Ferreri en la penumbra de la habitación suena baja y resignada, hasta que de pronto se exalta para explicar alguna de sus ideas. No es en ningún caso la voz dulce que responde automáticamente "I love you" al silbido del amo. El amo parece ser él, autosuficiente, siempre alerta y seguro de sí mismo. "Llegué a la anécdota del llavero porque mi mujer compró un llavero que contesta cuando uno le silba. Me interesó esta, anécdota, porque ahora encuentras coches que te hablan, llaveros que hablan, todo tipo de máquinas que te hablan; pienso que en estos momentos es muy importante la voz. En este momento necesitamos, más que nunca una voz algo más metafísica; en este caso puede ser una voz también tecnológica que nos siga cuando la necesitamos, que esté siempre a nuestra disposición. Es esa voz interior que todos buscamos que sea exterior", comenta Ferreri."El éxito o fracaso de mis películas depende del público que va a verlas y de cómo se dicen unos a otros si les gusta o no. Yo hago siempre prototipos, como los coches de carrera. Me cuesta mucho sacar adelante cada una die mis películas: marchan o no marchan. Cada una es distinta de la precedente, y a la vez, una película terminada para mí es ya historia".

"Mis películas hablan de hombres y personajes en su territorio, y los hombres y el territorio tal como son en este momento. Hago un trabajo por representar los hombres y las mujeres de hoy. No creo que llegue a los lugares comunes. Los lugares comunes están siempre muy atrasados. Las soluciones están en actos, las informaciones que puede uno dar llevan siempre a muchos lugares comunes".

Para Marco Ferreri, hablar de la importancia de los diálogos en el cine o separarlos del concepto de ambientación general es hablar en términos superados. Él se ha descubierto posmoderno a partir de las calificaciones que se han hecho de su última película. "Yo hablo de posmoderno porque oía muchos comentarios sobre esta película en la que hablaban de los territorios, de la ambientación posmoderna o futurista de I love you. La parte plástica de una película es para mí el guión, los diálogos son un detalle menor".

"Yo me preguntaba por qué llamaban posmoderna a mí película. Tuve la suerte de viajar en un avión con un profesor que sabía mucho del tema y me lo explicó. Entonces descubrí que eso era lo que yo había estado buscando y viendo en Estados Unidos. Pensaba que América era posmoderna, pero después he visto que es posmoderna también Europa".

"Yo había hecho películas en América, y pensaba antes que el tiempo, la calle, los lugares, la luz, ese tiempo indefinido que no ha empezado y está acabado a la vez, determinaban lo que se califica de posmoderno. Yo pensaba que esta frontera entre el hombre y el territorio existía solo en América. Ahora he descubierto que el nuevo territorio en el que me muevo es más europeo que americano y eso me ha llevado a buscar nuevamente las imágenes para mis películas en Italia, Francia, España".

"Europa es posmoderna porque se acabó. No es que se haya acabado lo moderno, es que se ha acabado la sociedad, porque en este mundo posmoderno en el que vivimos y en el que siguen yendo por las carreteras los camiones de los grandes almacenes no puede vivir el mismo hombre de antes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de octubre de 1986