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El aceite se enfría lentamente

Pedro Costa rueda en clave de cine negro una película basada en el 'caso Reace'

La historia filmada sobre el caso Reace estará lista para su visionado a finales del próximo mes de enero. El equipo de rodaje, bajo la dirección de Pedro Costa Musté (El caso Almeria, La huella del crimen), ha completado en Vigo durante dos semanas un tercio del filme. El turbador y resbaladizo caso del aceite resurge en forma de revisión cinematográfica dentro del género de "cine negro en el más clásico sentido", afirma su director.

El equipo llegó a Vigo rodando y en tren, al tiempo que desembarcaba una embajada de la movida madrileña. El equipo nada tenía que ver con el asunto ése de la movida pero estaba dispuesto a moverse alrededor de la escandalosa historia de estafa, fraude, corrupción y muerte que supuso el caso Reace. Aquello ocurrió hace 14 años, en 1972, y Pedro Costa intenta ahora simplemente "abrir interrogantes, despejar otros, y ajustar cuentas".Lo tiene claro el director que empezó a pensar la película cuando seguía como periodista el desarrollo del proceso en Vigo. Costa contempló todo aquello como lo que podía ser; cine negro, y 12 años después del juicio decidió dramatizar el caso y reescribirlo en imágenes. Elaboró el guión junto con el crítico Manolo Marinero y consiguió del Ministerio de Cultura una subvención de 60 millones de pesetas, la mitad de presupuesto de la producción. Antes había trabajado duro acumulando documentación, materiales de primera mano. "Nunca una película española ha contado con tanto material de estas características". Por supuesto, los datos manejados en el guión son auténticos y se corresponden con los reales de la historia, aunque han sido sustituidos todos los nombres de los personajes con la sola excepción de Nicolás Franco Bahamonde, "por ser éste un apellido que marca claramente un trozo de la historia de nuestro país".

Esa historia surgió y creció en un mar de aceite almacenado por la Comisaría de Abastecimientos y Transportes (CAT) para satisfacer las exigencias del mercado y regular los precios. Pero la CAT carecía de instalaciones adecuadas y debía recurrir a depósitos alquilados a empresas privadas. En Vigo esos depósitos estaban y están en la zona de Guixar y fue Reace (Refinería del Noroeste de Aceites y Grasas, SA) la empresa que contrató con la CAT entre 1966 y 1972 el almacenamiento de más de 12 millones de kilos de aceite. Estaba claro que la CAT era el único propietario de ese aceite y un seguro dejaba a cubierto la mercancía contra cualquier eventualidad. El contrato regulaba también el procedimiento para las entregas con la obligada referencia al levantamiento del acta y al precintado de la válvula de salida.

Ocurrió entonces que el titular del 95% de las acciones de la empresa Reace (Acegasa, en la película) decidió aprovecharse de la situación y negociar con el aceite almacenado. La operación fraudulenta se desarrolló sin problemas y permitió pingües beneficios durante tres años hasta que en 1972 se acumularon las órdenes de entrega procedentes de la CAT sin que se dispusiese de las partidas precisas. El escándalo estaba servido.

El 25 de marzo de 1972 el director general de Acegasa-Reace se presentó en un juzgado de Vigo y denunció la desaparición de más de cuatro millones de kilos de aceite valorados en unos 168 millones de pesetas.

Se estimó entonces que parte del beneficio obtenido, unos 56 millones de pesetas, fue aprovechado por los responsables de la empresa para la constitución de otra sociedad que venderían luego a un precio sospechosamente bajo. En esa sociedad figuraba Nicolás Franco Bahamonde como consejero, cargo que había desempeñado también en Reace hasta un año antes del estallido del escándalo.

Muerto en el piso

En septiembre de 1972 el denunciante del caso, director general de Acegasa-Reace, apareció muerto en su piso de Sevilla junto a los cuerpos, también sin vida, de su mujer y su hija. La versión oficial de un presunto suicidio convenció a pocos. En marzo de 1974 falleció en la prisión de Vigo el presidente del Consejo de Administración de Acegasa. Su cadáver apareció en las duchas, en extrañas circunstancias. "Para mí está claro que ése fue un crimen", afirma Pedro Costa.Al final, el proceso se saldó con tres condenas de 15, 12 y tres años de reclusión menor para el presidente de Acegasa, un contable de la empresa y un funcionario de la CAT.

Redondela, el caso del aceite cuenta con un amplio y notable reparto en el que figuran el actor británico Patrick Newell, que da vida al abogado José María Gil Ramos (Gil Robles), que fracasa en su intento de esclarecer el caso. Le acompañan Blanca Sentino, Agustín González, Fernando Guillén, Carlos Larrañaga, Paca Gabaldón y Conrado Sanmartín, entre otros.

El rodaje en Vigo se ha visto rodeado de expectación y polémica. El alcalde de Redondela, el socialista Xairne Rey, protestó por la inclusión del topónimo en el título, alegando que nada tenía que ver su pueblo con el caso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de octubre de 1986