Injusticia
Los funcionarios de la Administración de justicia empezamos aestar hartos de la campaña difamatoria que viene desarrollándose desde hace meses contra nosotros, y que se ha visto colmada con las manifestaciones que se han vertido contra nuestro colectivo en el programa Informe semanal, de Televisión Española, del pasado sábado día 19 de septiembre.Todos, y especialmente los que trabajamos en ella, sabemos que la Administración de justicia es lenta, perfeccionable y lejos aún de lo deseable que debiera ser; que, como en todo colectivo de trabajadores, y debido a la condición humana, se pueden cometer fallos, abusos o negligencias; y también sabemos que toda crítica constructiva y no destructiva, como los es la que hemos sido objeto, conlleva una iniciación de la mejora de lo criticado; pero basta ya de generalizaciones sobre las corruptelas de los funcionarios ¿le la Administración de justicia que nos miden a todos por el mísi.no rasero. Si es cierto que existen, somos los primeros en desear, como funcionarios y ciudadanos, que se denuncien, persigan y condenen aquellos casos de corrupciones que afecten a cualquier persona interviniente en la Administración de justicia, desde el último agente o auxiliar de juzgado hasta los abogados y procuradores, que tanto tendrían que ver en los posibles casos a denunciar, para que por fin de una vez, los anónimos funcionarios limpios de cualquier acusación podamos sentirnos orgullosos de prestar nuestros servicios al Estado. Confío que la próxima vez que se realice un programa divulgativo serio sobre la Administración de justicia se hable también de las condiciones extremas en que trabajamos, incluida la peligrosidad no pagada, la tensión y el estrés a que nos vemos sometidos, unidas a la carencia de medios técnicos, materiales y personales, haciendo todo ello que condenemos aún más las críticas de que somos objeto, cuando realmente lo que necesitamos es ayuda.-
y siete firmas más.


























































