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Un joven resultó muerto y al menos otro herido en el concierto de Scorpions en Madrid

Los servicios de seguridad no se enteraron del hecho

Un joven resultó muerto y al menos otro herido en el concierto del grupo de rock Scorpions celebrado anoche en el estadio del Rayo Vallecano, en Madrid, según confirmaron fuentes policiales. El fallecido es Miguel Ángel Rojas del Castillo, de 20 años, que murió a causa de una puñalada en el corazón propinada en una pelea reducida, en las gradas centrales, a la altura de la puerta 3. Asistieron 16.000 personas, según la organización.

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El herido, cuya identidad no había sido facilitada a las 2.00 horas, lo fue, según testigos, al negarse a invitar a beber a otra persona que se lo pidió, y que le clavó unas tijeras en el costado. Las fuentes oficiales no coincidieron sobre sí el muerto y el herido se produjeron en la misma pelea.La pelea que provocó la muerte de Miguel Angel Rojas del Castillo se produjo durante la actuación del grupo telonero del concierto, el alemán Mcaulay-Schenker Group, y durante el tiempo siguiente, hasta el final, inspectores de policía intentaron identificar al agresor, en el recinto, sin conseguirlo.

16.000 personas

Francisco Salazar, portavoz de la empresa organizadora del concierto -Managers-, declaró a este periódico que 16.000 personas acudieron a escuchar a los Scorpions, parte de las cuales lo hicieron desde el campo de juego. El estadio tiene un aforo de unas 19.000 personas, sentadas. De acuerdo con la versión de Salazar, el servicio de seguridad del concierto estaba compuesto por 145 personas, dentro del recinto, pertenecientes a la firma Sure, SA. Afuera se en.contraban unos 100 miembros de los cuerpos de seguridad del Estado.Salazar insistió en todo momento que los servicios de seguridad no se habían percatado de la agresión, y aseguró que ésta se debía de haber producido en el exterior. Sin embargo, una fotografia evidencia la presencia de un miembro de los servicios de seguridad del recinto al lado del cuerpo del fallecido.

El médico del Rayo Vallecano, Juan José Barriga, que trabajó durante el concierto, declaró igualmente a este periódico que no había sabido de la pelea ni de la muerte.

Miguel Ángel Rojas del Castillo murió a consecuencia de un navajazo que le alcanzó el corazón. Según una versión, esta pelea comenzó por un incidente menor, una discusión en tomo a una botella de cerveza, cuando un joven se dirigió a otro y le pidió que le dejara beber de su botella, El otro se negó y comenzó una discusión en la que Miguel Ángel Rojas recibió un navajazo que le alcanzó el pecho, parece que muy cerca del corazón. El herido -del que anoche no se sabía si lo había sido en la misma pelea-, recibió una puñalada en el costado, asestada por una tijera. Los heridos fueron trasladados al Hospital Provincial, donde el joven falleció a los pocos minutos de ingresar. Una vez identificado el fallecido, al centro llegaron familiares, que se trasladaron enseguida a los juzgados de la plaza de Castilla. El titular del juzgado de instrucción número 9, de guardia en la noche de ayer, acompañó a los familiares al hospital, desde donde ordenó el traslado del cuerpo al Instituto Anatómico Forense, para hacer le la autopsia, y después se trasladó al estadio.

No fue visto

La inmensa mayoría de los asistentes al concierto no se apercibieron de lo ocurrido. Sólo se dieron cuenta de la tragedia los propios amigos de los protagonistas, los que vieron sacar el cuerpo y el herido, y los camareros del bar situado al lado de la puerta de salida número 13. Uno de ellos explicó: "Vimos que algo grave había pasado porque entre unos chicos sacaron al herido y le dejaron tendido en el suelo junto a la pared, supongo que mientras buscaban un coche. Era un chico joven, de unos 18 o 20 años, espigado, como de 1,80 metros, y tenía el pecho ensangrentado".Un miembro del servicio de seguridad del concierto declaró que durante la actuación no hubo incidentes ni peleas multitudinarios, y que ellos no se enteraron hasta bastante después de ocurrido el suceso. "Suponemos que debió ser una pelea entre dos grupos reducidos".

El secretario del juzgado de instrucción número 9 se negó, ayer de madrugada, a concretar el relato de los hechos. Sólo confirmó que el juez había estado en el estadio y que el resultado de la autopsia se conocería hoy.

Una vez ocurridos los incidentes, los periodistas de Diario 16 Carlos Monge y Juan Echavarría fueron golpeados por la policía municipal. Al parecer, un policía municipal había protestado por el hecho de que Juan Echavarría le tomara fotografías.

Como es habitual en estos recitales de bandas masivas, el escenario montado para el concierto era espectacular, adornado con escalerillas, focos luminosos y los logotipos diferentes de cada grupo. Los asistentes más cercanos al escenario, en la espera de Scorpions, parecieron tan impacientes que llegaron a arrojar latas de cerveza al escenario, y luego se las lanzaron entre sí.

Una vez terminado el concierto, los cinco componentes de Scorpions se apresutaron a marchar en coches que desde minutos antes les aguardaban con el motor en marcha.

Puestos en libertad

Por otra parte, 15 de los 17 jóvenes detenidos tras los incidentes registrados durante el concierto de Scorpions en Barcelona, celebrado el pasado miércoles por la noche, fueron puestos ayer en libertad por el juzgado de guardia, según informaron fuentes judiciales.El juez ordenó el ingreso en prisión de los otros dos, acusados de alteraciones del orden público y atentado a la autoridad. Cuarenta personas resultaron heridas en el campo de fútbol de Sant Andreu, a causa de enfrentamientos entre la policía y jóvenes que protestaban por lo haber conseguido entradas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de septiembre de 1986