Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Unos Pekenikes con muchas canas

La vuelta de dos fundadores abre una nueva etapa del grupo más veterano de la música 'pop' española

Se llamaron Los Pekenikes porque cuando nacieron, en 1959, eran sólo unos chavales, con ganas de hacer canciones. El más veterano grupo pop español, que nunca se deshizo en sus 27 años de vida, ha cobrado ahora nuevos bríos al recuperar a dos de sus fundadores. Pocos españoles conocen sus caras; quizá tampoco se acuerden de los títulos de sus canciones, pero cuando suena uno de sus éxitos, casi todos sabrían tararearlo. Los Pekenikes han echado un poco más de barriga y de canas, son padres de familia y alguno ha perdido la melena, pero todos quieren seguir haciendo canciones.

Marcus Breuss es un joven trompetista suizo que vino a España hace un par de años. Un día, hace poco más de dos meses, le llamó Juan Jiménez para que tocase con su grupo y aceptó el encargo. "Me puse en casa a ensayar algunos de los temas del repertorio del grupo, y entonces mis vecinos me comentaban: "¡Esa canción es de Los Pekenikes!". Yo no tenía ni idea, claro, de que hubieran sido tan conocidos". Marcus está sustituyendo temporalmente al trompetista titular de Los Pekenikes, Vicente Gasca, que tiene un problema de pulmón. A estos cambios está más que habituado este grupo, el más veterano de España, quizá uno de los más veteranos del mundo. Llevan más tiempo que los Rolling Stones.Los Pekenikes nacieron en 1959, cuando Alfonso Sainz e Ignacio Martín Sequeros estudiaban Preuniversitario y Lucas Sainz estaba en sexto de Bachillerato. Junto a Pepe Nieto y, posteriormente, a Tony Luz, formaron el grupo. El nombre elegido hacía referencia a la temprana edad de sus componentes. En los estertores de la década de los cincuenta y comienzos de los sesenta, pocos españoles Conocían la entonces llamada música moderna. "Nosotros conseguíamos guitarras y amplificadores que no se vendían aquí", dice Ignacio. "Cuando ibas a actuar, los mismos músicos de alguna orquesta se interesaban por las guitarras eléctricas que llevábamos y nos preguntaban en serio si tocaban solas". Ignacio Martín Sequeros ha sido el hilo conductor de Los Pekenikes; el único fundador que nunca ha dejado el grupo.

Antonio Morales, más conocido por el sobrenombre de Junior, fue el cantante de Los Pekenikes en su primera etapa. Le sustituyó después Juan Pardo. En la batería, a Pepe Nieto le sustituyeron Eddy Guzmán, Pablo Argote y Jorge Matey. "Yo entré en Los Pekenikes a primeros de 1967, cuando estaban sonando Trapos viejos o Tiempo y ritmo. Jorge se dio un leñazo en el coche, y me llamaron para sustituirle. Yo estaba entonces en un grupo que no tenía nada que ver con Pekenikes, donde hacíamos temas de los Who, Rollings, lo más agresivo del momento". Félix Arribas es el batería de Los Pekenikes desde entonces Hoy tiene 40 años y "dos crías" que son sus máximas fans.

Teloneros de los Beatles

Félix llegó a Los Pekenikes cuando éstos eran el grupo del momento. Ignacio Martín Sequeros recuerda que por entonces era quizá el de más alto cachet. "Llegamos a cobrar 400.000 pesetas por gala, lo cual era muchísimo entonces", dice Ignacio. También ya para entonces se habían convertido en un grupo instrumental. "Fue por casualidad, porque resultó que al cantante que teníamos entonces un filipino del que no recuerdo su nombre, se le murió su padre y desapareció. Nunca más le hemos vuelto a ver. El caso es que teníamos que grabar un disco, y Alfonso hizo Hilo de seda y fue un bombazo", cuenta Ignacio. Las originales de versiones de las canciones de los Beatles o de Albéniz, junto con melodías propias eran ya populares.Los Pekenikes eran en 1965 lo suficientemente famosos como para hacer de teloneros a los Beatles en la plaza de toros de Las Ventas. En 1968, en pleno apogeo, hicieron el fin de fiesta del festival de Benidorm, aquel en el que Julio Iglesias se alzó con el primer premio. "Me acuerdo que su padre nos comentaba detrás del escenario que su hijo iba a ser más grande que Frank Sinatra", dice Lucas Sainz. Lucas está muy satisfecho de su regreso a Pekenikes. Los tres nuevos temas del disco lanzado ahora son suyos. Junto a los antiguos temas -Lady Pepa, Embustero y bailarín, Hilo de seda-, Los Pekenikes interpretan Tren a Memphis, Vuelo sin motor y Saltimbanqui, tres temas compuestos por Lucas, ingeniero de caminos, constructor, un loco por la música que ha montado en su casa una auténtica discoteca con un pequeñu escenario para hacer música en vivo. Lucas, que tiene tres hijos, está siempre dispuesto a coger una guitarra.

Cada uno, su negocio

Cuando Lucas terminó la carrera se fue un año al Reino Unido a aprender inglés, y poco después de volver, en 1969, su hermano Alfonso se fue a Estados Unidos. Esta circunstancia le movió a dejar Los Pekenikes, que, con otros componentes, siguieron su andadura. "Ir a Estados Unidos, donde la competencia y el nivel profesional son más altos, era un reto", dice Alfonso Sainz, de 43 años, ginecólogo, guitarra rítmica, principal compositor de Los Pekenikes, aunque en este grupo todos componen.Justo cuando Alfonso se iba a Estados Unidos entraba Juan Jiménez en Los Pekenikes. A Juan le cuesta trabajo recordar. los títulos que han hecho Los Pekenikes desde entonces. Y cita Saltamontes, Tía Ursula o Sinfonía del cuco. Félix dice que Los Pekenikes tendrán aproximadamente un repertorio de 120 canciones. Juan, como todos los componentes de Los Pekenikes, exceptuando a Alfonso, nunca se ha apartado de la música. El grupo fue durante años la profesión de todos, pero hoy cada uno tiene su negocio. Juan Jiménez, que toca la flauta, ha abierto un club de música en vivo, hace arreglos y producciones. Acaba de componer dos sintonías para dos nuevos programas de TVE. Ignacio, el bajo, tiene una tienda de antígüedades, hace fotos y colabora en revistas técnicas de instrumentos musicales. Manuel Mas, también flauta y saxo, es profesor de solfeo. Félix Arribas tiene un estudio de grabación y una fábrica de casetes. José Vicente Losa, guitarra rítmica, es el más joven, tiene 33 años, y el único soltero. De momento vive sólo de su guitarra.

El regreso de Alfonso Sainz, después de 16 años en Estados Unidos, y la vuelta de Lucas, que aceptó hace un año la invitación de reintegrarse al grupo, han sido los deto nantes del nuevo impulso de Los Pekenikes. "Viene con toda la moral del mundo", dice Juan, "aunque eso no quiere decir que los demás no tengamos las mismas ganas". La mayoría de los componentes de Los Pekenikes se pusieron a estudiar música en los años setenta. Hoy confían en su madurez musical y vital. "Ahora he aprendido y disfruto más con la música", dice Juan. "Volver es un nuevo reto, como lo fue irme a Estados Unidos. Queremos hacer cosas nuevas y además utilizar los medios técnicos que no teníamos entonces. Volver a Los Pekenikes es volver a sentirse joven", dice Alfonso. "Seguir con el grupo no es duro; es una diversión", dice Manolo. "Para mí, reunirme con Los Pekenikes es pasármelo bien y relajarme. Es una forma de hacer lo que tú quieres y pasar de ciertas cosas de las que estás hasta el gorro".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de julio de 1986