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Cartas al director

Hipocresía y libertad

No sé si por ignorancia o arrogancia se han atrevido los dirigentes de Estados Unidos a homenajear (con un espectáculo de muy dudoso gusto estético, a mi juicio), aprovechando la reinauguración de la estatua que lleva su nombre, a la libertad.Atónita y sonrojada ha debido quedar la bella estatua ante la hipocresía de unas gentes que por un lado se declaran textualmente guardianes de ella, mientras que por otro, y en las mismas fechas, la atacan descaradamente en el exterior (léase ayuda a la contra de Nicaragua y la mutilan en su propio territorio negando una de las libertades más íntimas del hombre como lo es el derecho a una sexualidad libre.

Ante esto no puede menos que venírseme a la mente algo tan peyorativo y perteneciente al pasado como son las cruzadas y la Inquisición, incomprensible en un país; que tiene a gala ser avanzado y moderno.

No quiero con esto culpar a la mayoría del pueblo americano -porque no estoy de acuerdo con, que cada pueblo tiene el gobernante que se merece- de algo que no han decidido ellos y con lo que: probablemente no estén de acuerdo. Sólo quiero poner en evidencia. unos hechos totalmente contradictorios a mi modo de ver.

Finalmente, decir que la libertad no es patrimonio de un país ni de unos pocos; pertenece a toda la humanidad.-

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