La Comunidad Europea, partidaria de un acuerdo para el desarrollo del África subsahariana

La Comisión Europea, órgano ejecutivo de la Comunidad Europea (CE), se muestra partidaria del establecimiento de un acuerdo entre los países del África subsahariana y los países desarrollados sobre el marco y los principios de las medidas a tomar para que la recuperación económica del continente cobre todo su significado.La Comisión sugiere un amplio programa de reestructuración de la deuda externa de los países africanos, al considerar que la condición previa a la reactivación de las economías del continente está en una reforma macroeconómica y sectorial de las políticas internas, reforma a cuyo éxito pueden contribuir los países industrrializados por medio de acciones coordinadas -comercio, finanzas, ayuda- en el entorno internacional.

La Comisión fijó estas propuestas, que serán examinadas por los doce antes de la reunión ministerial extraordinaria de las Naciones Unidas para examinar la crisis africana, prevista para finales de mayo.

En 1984, la deuda total de los países subsaharianos ascendía a 80.000 millones de dólares (más de 11 billones de pesetas), de los cuales 51.000 millones son de deuda pública, con un crecimiento promedio anual entre 1970 y 1984 del 20,4%. Entre 1986 y 1990, estos países pagarán 16.400 millones de dólares para cubrir parte de esta deuda, lo que representa un 39% de las exportaciones.

La Comisión propone que los países desarrollados aumenten sus ayudas (hasta el 0,7% del Producto Interior Bruto), se incrementen los recursos de la Asociación Internacional para el Desarrollo y se reactive el fondo fiduciario (2.700 millones de dólares) del Fondo Monetario Internacional para financiar programas de recuperación económica en los países africanos más pobres.

La Comisión Europea sugiere una adaptación de los sistemas de ayuda, concentrando los medios en los sectores prioritarios y reforzando la coordinación entre los que reciben y los que otorgan la ayuda. Estos últimos deben mejorar la calidad de su ayuda y poner unas condiciones financieras menos duras.

Para la Comisión, la crisis africana es fundamentalmente de producción, y es necesario, por tanto, reactivar las capacidades productivas y la industrialización. Serán necesarias reformas en los diversos sectores de la economía y en la gestión de la Administración pública, con una mayor descentralización.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de abril de 1986.

Lo más visto en...

Top 50