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Los sindicatos ponen en duda el éxito de la reindustrialización de Sagunto

Los retrasos a la hora de cobrar las subvenciones oficiales destinadas a las nuevas empresas instaladas en Sagunto y los consiguientes problemas de financiación de las menos potentes son los dos grandes motivos de preocupación de las entidades que participan en el proceso de reindustrialización de la comarca tras el cierre de la cabecera de Altos Hornos del Mediterráneo (AHM). Eso hace que los sindicatos y buena parte de la población saguntina sigan dudando del éxito de la reindustrialización que había de subsanar el notable impacto del cierre de AHM en los índices de paro.Estos problemas se agravan por el empeño de algunos proveedores de materias primas en cobrar al contado los pedidos que reciben. Todo ello viene provocando demoras en el pago de las nóminas a los trabajadores y que incluso una de las empresas recién instaladas haya suspendido pagos. Por eso, y pese a que sobre el papel la reindustrialización de Sagunto ha sido un éxito, la desconfianza en la comarca sigue siendo apreciable, informa Ana Mellado.

En teoría, cuando la Comisión para la Promoción Económica de Sagunto apruebe próximamente los últimos proyectos, el proceso de reindustralización de la comarca del Camp de Morvedre se saldará con una inversión global cercana a los 30.000 millones de pesetas y la recolocación de unas 2.200 personas, la mitad de ellas antiguos trabajadores de AHM acogidos a los fondos de promoción de empleo cuando la reconversión motivó el cierre de la factoría. En total, serán unas 75 nuevas empresas las que se instalen en la zona de preferente localización industrial de Sagunto.

La realidad todavía es bien distinta. En estos momentos, una sola de las 22 empresas que ya están funcionando ha recibido la subvención prometida de ocho millones de pesetas. Otros 300 millones están por venir. Las firmas instaladas en Sagunto al amparo de las ventajas de los sucesivos decretos se han visto obligadas, por tanto, a incrementar la aportación de capital propio, superando el mínimo exigido en los decretos de reindustrialización, que se cifraba en un 30% del total de la inversión. El resto podía ser subvencionado a fondo perdido.

Feliciano Sánchez, representante de UGT en el Fondo de Promoción de Empleo (FPE) de AHM, ha declarado no hace muchos días que "aún quedan por recolocar 409 trabajadores de AHM, y aunque Enfersa y Sivesa y demás empresas previstas se instalen, quedarían cerca de 200 obreros sin empleo si los excedentes recuperables de AHM no reingresan en la fábrica en sustitución de los mayores de 55 años".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de abril de 1986