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LA TRAGEDIA DEL 'CHALLENGER'

Cuatro retrasos para una misión de estudio sobre el Halley

El vuelo del transbordador espacial norteamericano Challenger -uno de los 15 previstos para este año- había sido planeado para el pasado domingo, día 25, a las 9.36 (15.36 hora peninsular española), pero ese día fue aplazado debido al mal tiempo.En el origen, se había programado para el día 24 de este mismo mes de enero, pero tras los problemas que tuvo en diciembre la nave Columbia se optó por el 25. El vuelo era el 25º efectuado por la flotilla de cuatro transbordadores de la NASA: Columbia, Challenger, Discovery y Atlantis.

Portavoces de la NASA anunciaron el sábado por la tarde el aplazamiento del vuelo hasta el lunes 27 y para el domingo por la mañana se había hecho presente en el área de lanzamiento un frente frío que llevaba consigo nubes bajas, lluvia, viento y rayos y truenos. Se suponía que el frente frío habría pasado para el lunes. Según los portavoces de la NASA, si inconvenientes técnicos aconsejaran un aterrizaje de urgencia tras el despegue, el mal tiempo podría abortar cualquier aterrizaje de emergencia.

El sábado se anunció también el aplazamiento, de las dos lecciones de 15 minutos sobre el espacio que estaba previsto transmitiera por radio la profesora de Ciencias Sociales Christa McAuliffe, de 37 años, única persona civil de la tripulación, que además llevaría un diario de a bordo con las impresiones sobre el viaje.

El lunes, la presencia de nubes sobre cabo Cañaveral obligó a la NASA a retrasar algunos minutos el encendido de los motores, previsto para las 15.37, hora peninsular.

Este desfase debía permitir a los técnicos desbloquear la manilla exterior de la escotilla de la nave espacial, pero este problema, en apariencia menor, frustró el despegue, pues los técnicos no pudieron desbloquear la escotilla a tiempo; las herramientas no funcionaban por razones diversas. Cuando finalmente la manilla cedió, un viento violento se había levantado, por lo que era imposible el lanzamiento. El lunes, la ventana de tiro se cerraba a las 16.37.

Ayer martes, el lanzamiento fue retrasado dos horas -hasta las 17.08 hora peninsular-, para permitir que fundiera el hielo depositado en la torre de lanzamiento.

Los técnicos temían la formación de hielo en la superficie de la nave, que, entre otras cosas, podía perjudicar ciertos dispositivos destinados a aislar el aparato de las elevadísimas temperaturas a las que sería sometido poco antes del aterrizaje. La temperatura registrada ayer en el Estado de Florida fue una de las más frías de esta península en los últimos años.

Además de las lecciones sobre el espacio y de algunos experimentos científicos, los astronautas debían poner en órbita dos satélites; el primero, un vehículo autónomo Spartant, valorado en unos cinco millones de dólares (unos 750 millones de pesetas), estaba destinado a estudiar el cielo y en particular el cometa Halley durante unas 40 horas. Después sería recuperado.

El segundo, de 100 millones de dólares (15.000 millones de pesetas), era del tipo TDRSS-B, y estaba destinado a unir las comunicaciones de naves espaciales alrededor de la Tierra y con ésta. Según los planes, se reuniría en órbita sobre el Pacífico a otro satélite en órbita sobre el Atlántico. Iba a entrar en funcionamiento ayer mismo. Gracias a estos dos satélites, los huecos en las comunicaciones no hubieran sobrepasado el 15% de las órbitas recorridas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de enero de 1986