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REVISTA DE PRENSA

El acuerdo anglo-irlandés

Nueva York,

Ha llegado el momento de que Estados Unidos contribuya a la paz y la estabilidad de Irlanda del Norte como ya lo ha hecho, generosa y frecuentemente, en otros sitios.El acuerdo anglo-irlandés es un documento histórico. Pero resulta muy poco concreto y sin la ayuda nortemericana puede quedarse, parafraseando a W. B. Yeats, en "palabras, sólo palabras".

La consecución del acuerdo no va a solucionar todos los problemas: confiere a Dublín un papel consultivo simbólico en los negocios de Irlanda del Norte -lo cual no garantiza nada- y ofrece un programa muy poco detallado para terminar con el conflicto civil de la isla. Tampoco promete nuevos fondos ni garantías, ni otorga un poder real a la República de Ir¡anda ni a la acosada minoría católica del Norte. (...)

Sin embargo, representa un acuerdo político a través del cual se puede alcanzar la paz y la seguridad. Las intencionadamente ambiguas declaraciones de cooperación constituyen el único acuerdo logrado hasta ahora, pero por primera vez se reconoce que Dublín tiene el legítimo derecho a hablar por la población catófica,del Norte. Éste es un gesto importante, sin precedentes en el Reino Unido. (...)

Sólo trabajos estables, viviendas decentes y la igualdad de oportunidades en el acceso a la educación superior, sin lo cual no hay dignidad ni libertad personal, podrán romper las barreras del recelo y la paranoia existentes eu Irlanda del Norte. El éxito del acuerdo'dependerá al final de los cambios concretos realizados que se lograrán a través de la ayuda material. Y es aquí donde EE UU puede jugar un papel decisivo. (...)

Los lazos entre Irlanda y Estados Unidos datan al menos d e hace tres siglos. Hay más de 40 millones de americanos de ascendencia irlandesa. Estados Unidos no está interesado en pemitir que el terrorismo florezca en el país europeo que le es más afín. A pesar de todo, virtualmente, Irlanda no recibe ninguna ayuda del Gobierno de EE UU. (...)

Los americanos de ascendencia irlandesa no tienen modo alguno de prestar ayuda libre de impuestos a su país de origen. Tampoco existe ninguna ayuda para las exportaciones irlandesas. (...)

El Gobierno de Estados Unidos podría facilitar la cpricesión de créditos.desgravables y las inversiones. garantizadas de aquellas corporaciones americanas que lo desearan. Si ésta ha sido la política de Estade Estados Unidos en todas partes, ¿por qué no en Irlanda del Norte? (...)

26 de diciembre

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de diciembre de 1985