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lonesco plantea en Barcelona las preguntas de su teatro

"No quiero afirmar nada porque no soy un científico. No sé exactamente lo que ocurre. Lo único que quiero es plantear preguntas que obliguen a reflexionar a la gente sobre sí misma, sobre el mundo y sobre las preguntas que yo planteo, porque la verdad que hay en, cada uno de nosotros es la verdad que está en todos", explicó ayer Eugène lonesco tras su llegada a Barcelona. La filosofía expuesta por el escritor y dramaturgo francés, miembro de la Real Academia Francesa, está relacionada con el espíritu que le ha movido a realizar el espectáculo Ionesco a escena que presentó anoche en el Teatro Principal de Vilanova i la Geltrú.El espectáculo, cuyo estreno estaba previsto para primeros de agosto pasado, hubo de ser aplazado por motivos de salud del escritor. La obra es, en realidad, una conferencia ilustrada que protagoniza el dramaturgo. En la primera parte lonesco relata anécdotas de su vida íntima y profesional y en la segunda hace una lectura dramatizada de uno de sus relatos breves.

Aunque, con anterioridad, el autor de La cantante calva había visitado ya Barcelona, en 1978, y Sitges, en 1981, es ésta la primera vez que representa un espectáculo en Cataluña. El creador del teatro del absurdo ha visto sus obras puestas en escena en España en numerosas ocasiones, tanto en teatro como en televisión, especialmente Rinoceronte, El rey se muere, Las sillas y La lección.

lonesco considera todavía vigente las preguntas, que se planteaba en sus comienzos y que le llevaron a intentar responderlas y formularlas por escrito. "Son preguntas que no puede superar la vida y que, al mismo tiempo, están siempre superadas. Se trata de preguntas existenciales: ¿qué es la vida?, ¿qué es la muerte?, ¿qué significa todo lo que nos rodea?, ¿qué estamos haciendo aquí?".

Para lonesco la diferencia entre su teatro actual y los presupuestos con los que se inició el teatro del absurdo es únicamente de planteamiento. Como es el caso de la presencia de la muerte. "El problema de la muerte es el problema de la existencia", dijo. "Es un tema que me he planteado desde el principio; en el teatro del absurdo, de manera implícita, y ahora, explícitamente. Está en la base de la vida misma y es lo que siempre me ha preocupado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de octubre de 1985