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El plan financiero del INI para 1986 consolida el saneamiento y frena la expansión del grupo

El Instituto Nacional de Industria (INI) mantendrá el próximo año una política de saneamiento y consolidación de las empresas del grupo, sin emprender apenas actividad alguna de expansión, según el Programa de Actuación, Inversiones y Financiaciones (PAIF) para 1986. Los objetivos prioritarios se centran en la reconversión de los sectores siderúrgico y naval, y en la capitalización y reajuste de Seat, Iberia, Bazán y las empresas de bienes de equipo. En 1986, el presupuesto financiero del holding público asciende a 563.974 millones de pesetas, un 3,6% menos que en el presente año. De este total, un tercio, 184.000 millones, corresponde a la inversión material, y otros 35.000 millones, a la inversión financiera.

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El programa de actuación del INI para el próximo año mantiene como principio básico la renuncia al crecimiento en las empresas en las que el holding tiene participación directa. La prioridad se centra en la consolidación de los procesos de ajuste emprendidos en años anteriores. Para Javier Salas, director financiero del grupo, se mantiene el objetivo continuista de concentrarse "cada día más en la política de resolver grandes problemas". Las previsiones son reducir las pérdidas a poco más de 100.000 millones de pesetas, en el horizonte trazado de que el grupo entre en rentabilidad en 1988.Más del 80% de las inversiones del próximo año se concentrarán en las sociedades y sectores en crisis, que el pasado año fueron responsables del 97% del total de 185.989 millones de pesetas que perdió el grupo. Concretamente, la actuación en el sector siderúrgico se centra en las inversiones de modernización industrial y ahorro de costes previstas en el plan de reconversión para Ensidesa, mientras que en el naval, donde los astilleros cuentan con capacidad instalada más que suficiente, la prioridad es la reestructuración financiera y la continuidad de los programas de ajuste de plantillas.

Al margen de estos dos sectores básicos, una buena parte del flujo financiero del Instituto (véase cuadro) va destinado a recapitalizar y readecuar productivamente a las empresas de bienes de equipo (con pérdidas de 29,591 millones en 1984), así como a Seat (-36.190 millones), Iberia (- 17.126 millones) y la Empresa Nacional Bazán (-12.717).

En el caso de la empresa automovilística, que absorberá este año prácticamente el 90% de los 79.983 millones de pesetas presupuestados para la división de automoción, las actuaciones están dentro del programa de reajuste emprendido, al margen de la posible enajenación de la empresa. La próxima venta a Volkswagen, que supondrá para España la asunción del agujero de la empresa y del coste de la supresión de 4.000 empleos, representará un "esfuerzo financiero imposible de asumir por el INI", según fuentes oficiales del Ministerio de Economía, que definieron la operación como "un problema de Estado".

Freno a la expansión

Según Raúl Herranz, director de Inversiones del grupo, ya en 1985 "el Instituto prescindió del concepto de desarrollo corporativo y renunció a la diversificación de actividades en favor de una política de moderación inversora". Así, en todos los sectores se llevará a cabo una restricción de las inversiones de expansión, consecuencia de la decisión tomada de no aumentar la oferta hasta superar la crisis.Las excepciones son la Empresa Nacional Santa Bárbara, que recibirá nuevas inyecciones de dinero para su programa de fabricación de misiles anticarro, y Enfersa, que construye una nueva planta en Sagunto.

En el primer caso, es consecuencia lógica de la expansión decidida para algunas fabricaciones de armamento, muy intensivas en alta tecnología, a pesar del sensible recorte para el conjunto de la división de defensa. Santa Bárbara registró el pasado año 3.636 millones de pérdidas, si bien vendió al exterior más de la mitad de los 24.095 millones que facturó. En el caso de la Empresa Nacional de Fertilizantes, la nueva factoría de Sagunto es consecuencia obligada del pactó alcanzado con los sindicatos para paliar los efectos negativos del plan de reconversión siderúrgica en la zona. La crisis por la que atraviesa el sector de fertilizantes no hacía aconsejable, en principio, esta expansión.

Del total de 563.974 millones de pesetas a que asciende el presupuesto financiero del grupo, algo menos de la tercera parte será destinada a inversión material, que se concentrará en muy pocas empresas.

Los 184.000 millones de pesetas de este capítulo representaba un crecimiento de sólo un 4%. con respecto al presente año, pero en términos reales, teniendo en cuenta el crecimiento previsto del conjunto de la economía, representa una sensible reducción. Otros 35.000 millones de pesetas constituyen la inversión financiera prevista para el próximo ejercicio.

El resto de la aplicación de fondos (más de 360.000 millones de pesetas) corresponde a la devolución de créditos, a los gastos amortizables y a la variación en los fondos de maniobra de las empresas.

Asumir deudas

A la financiación total el INI contribuirá el próximo año con 360.980 millones de pesetas (20.487 millones menos que en el pasado año). Esta cantidad corresponde casi en su totalidad a las aportaciones estatales. En primer lugar, los 100.000 millones de subvenciones de capital recogidos en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 1986, cifra inferior en 15.000 millones a las transferencias de este año.Además, el Estado asume otros 208.000 millones de deudas del instituto, que se aplican al plan financiero del ejercicio. Se trata de la cuarta subrogación de deuda desde el ejercicio de 1983, lo que da un total de déficit asumido por el Estado de 478.000 millones de pesetas. En 1983, la subrogación de deuda ascendió a 85.000, millones de pesetas, a 90.000 millones en 1984 y a 95.000 millones en 1985.

Además, el Estado aporta otros 33.961 millones de pesetas al presupuesto total del INI, mientras que los recursos ajenos que deberán solicitar el próximo año las empresas del grupo han sido estimados en 134.068 pesetas. El resto de la financiación corresponde a aportaciones del grupo, mediante la aplicación de fondos propios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de octubre de 1985

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