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Alfonso Guerra respalda en Galicia la candidatura de González Laxe a la presidencia de la Xunta

Alfonso Guerra aprovechó ayer su visita a Galicia para apoyar con su presencia a Fernando González Laxe, el candidato socialista que en las elecciones autonómicas de noviembre próximo disputará la presidencia de la Xunta a Gerardo Fernández Albor,_de Coalición Popular. Tras ratificar sus críticas a la gestión del Gobierno regional y la gira de Manuel Fraga por la región -palabras que Fernández Albor calificó de "vergüenza"-, el vicepresidente del Gobierno se reunió ayer en un almuerzo con González Laxe; el secretario de Imagen del PSOE, Guillermo Galeote, y dirigentes del partido en la región.

El viaje de Alfonso Guerra a Galicia, aunque formalmente es únicamente una visita privada, ha revolucionado la vida política y periodística gallega. El vicepresidente del Gobierno, en su segundo día de estancia en la región, visitó ayer el planetario y el Instituto de Ciencias de La Coruña, junto a su esposa, Carmen Reina, y su hijo Alfonso. Les acompañó el alcalde de La Coruña, el socialista Francisco Vázquez, que interrumpió sus vacaciones estivales por este motivo.Entre tanto, en la sede electoral del PSG-PSOE, el secretario de Imagen del partido, Guillermo Galeote, mantuvo una entrevista de trabajo con el candidato socialista a la presidencia de la Xunta, Fernando González Laxe, y el secretario regional del PSOE en Galicia, Antolín Sánchez Presedo. González Laxe tenía previsto en principio mantener ayer mismo un almuerzo de trabajo con Alfonso Guerra, pero a última hora, y después de un seguimiento casi rocambolesco al vicepresidente del Gobierno, el candidato a la Xunta declaró que dicho encuentro se pospondría a la hora de la cena. Sin embargo, Guerra finalmente se reunió a almorzar con González Laxe, Galeote, Sánchez Presedo, Francisco Vázquez y el gobernador civil de La Coruña, Domingo Ferreiro. La reunión se celebró en el chalé que Vázquez, considerado uno de los principales dirigentes socialistas de Galicia, posee en la playa de Gandarío, a unos 20 kilómetros de La Coruña.

En el planetario, Guerra había ratificado a preguntas de los periodistas las declaraciones que realizó el miércoles a su llegada al aeropuerto de Santiago, en las que dijo que mientras el presidente de la Xunta de Galicia, Gerardo Fernández Albor, parece "un conejo en su madriguera", el presidente de Alianza Popular, Manuel Fraga, anda como un "hurón" por la región. Con todo, Guerra insistió en que su viaje es privado, y añadió: "Si habló de política es porque ustedes me preguntan".

Tanto Fraga como Fernández Albor han restado importancia al incidente, ya que, según explicó el líder de AP a los periodistas, "Alfonso Guerra no es una persona con la que se pueda hablar en serio. Que venga aquí si se atreve".

El máximo respeto

Fernández Albor, por su parte, señaló que las declaraciones de Guerra eran una peniña (penita), y se lamentó de este comportamiento del vicepresidente del Gobierno, ya que "la democracia exige el máximo respeto a las personas y a las instituciones. Si el vicepresidente del Gobierno de España no es respetuoso con el presidente de la Xunta de Galicia", precisó, "yo sí lo soy con el vicepresidente de España". Fernández Albor negó que Fraga llevara el mando efectivo de la autonomía gallega, y afirmó que el líder de AP se limita a visitar su tierra, como todos los años.

Refiriéndose a otros temas, Guerra declaró a nuestro corresponsal en Santiago que el Gobierno no va a cesar a José María Calviño al frente de Televisión porque "legalmente no puede". No le dio importancia al veraneo de Felipe González en el yate Azor: "Algunos políticos y columnistas de periódicos aprovechan el verano para hacer política sin mucho fundamento". El vicepresidente afirmó que el Gobierno haría una campaña institucional y neutra en el referéndum sobre la Alianza Atlántica, aunque el partido socialista sí la haría a favor de sus tesis. No avanzó nada sobre la formulación de la pregunta. "No creo que esté hecha todavía", dijo.

Sobre los calificativos de "tercermundista y bananero" que José María Cuevas le dirigió hace unos días en Pontevedra al presidente del Gobierno, Felipe González, a propósito de las diferencias habidas en la mesa del AES, Guerra afirmó que en ningún país moderno un jefe de la patronal se dirige en estos términos al presidente de su Gobierno. "Lo de Cuevas sucede porque estamos en un país bananero".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de agosto de 1985

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