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REVISTA DE PRENSA

Tenemos SIDA para rato

Nueva York,

THE NEW YORK TIMESParece ser que el SIDA estará entre nosotros por un largo tiempo. ¿Qué podría hacer la sociedad por las víctimas de tan cruel enfermedad?La pasada semana la Junta de la ciudad de Los Angeles aprobó una moción que prohibía la discriminación a los pacientes del SIDA en cuestiones de alojamiento, trabajo o asistencia sanitaria.

Pero la Marina de Estados Unidos ha respondido de forma diferente. Cuando Bernard Broyhill, un soldado enfermo del SIDA, confesé al médico de la Armada que era homosexual, el médico traicionó su confianza. El abogado naval que le asignaron para su defensa -la homosexualidad es causa de expulsión del Ejército- rehusó a encontrarse con él en la misma habitación por temor a contraer la enfermedad.

Si esto sucede, la respuesta más solidaria es la de garantizar la asistencia sanitaria. Por lo que hasta ahora sabemos, parece ser que esta enfermedad se contagia sólo por contacto directo entre los fluidos sanguíneos, así como por medio de agujas hipodérmicas, las transfusiones de sangre y el contacto sexual.

El contacto casual no se considera causa de contagio. Ni enfermeras ni médicos que hayan tratado a enfermos de SIDA han mostrado signos de contagio; ni tampoco, en Estados Unidos, aquellos que viven en la misma casa que enfermos de SIDA, excepto sus esposas y los hijos nacidos de mujeres afectadas por la enfermedad. ( ... )

"Los enfermos de SIDA deberían trabajar tanto como les permitiera su capacidad física," comenta el doctor James-Mason, director del Federal Centers for Disease Control. "No tenemos conocimientode que exista ningún riesgo para el público, y es más, creemos que no debería existir discriminación alguna contra los pacientes de SIDA".

Algunas empresas, como IBM, permiten generalmente que sus empleados afectados por el SIDA permanezcan en su trabajo tanto tiempo como puedan, como sucede con otros enfermos crónicos. La Armada dice que esa es también su política. ( ... )

Existen razones para tomar algunas precauciones en determinadas circunstancias. El virus del SIDA es mortal. Puede matar a cualquiera, hombre, mujer o niño, si contamina su sangre. En América hay grupos en los que el riesgo es mayor: los homosexuales y los drogadictos que se inyectan; pero en Zaire el número de hombres y mujeres afectados es semejante. Probablemente es debido a algún factor especial, como la extendida costumbre de los médicos a no desinfectar las agujas.

El virus pasa de la sangre a otros fluidos como el semen, la saliva y las lágrimas. ¿Puede una actriz besar a un actor que padece el SIDA? ¿Deberían los dentistas tomar determinadas precauciones cuando tratan a enfermos del SIDA? ( ... )

El número de casos se duplica cada año. ( ... ) Tratamientos efectivos y una vacuna eficaz no están todavía a nuestro alcance. Mientras la enfermedad se expande, la educación y la compasión son las únicas armas que tenemos a mano.

19 de agosto

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de agosto de 1985