Acuerdo de principio de los países miembros de la OPEP para bajar el precio de los crudos pesados

Los países de la OPEP llegaron ayer a un acuerdo de principio para reducir el precio de los crudos pesados de mayor calidad en 50 centavos de dólar por barril y los de calidad intermedia en 20 centavos de dólar. En la votación que se realizó en la sesión plenaria de ayer, 10 países se mostraron a favor de esta postura, mientras que Argelia, Libia e Irán votaron en contra. El presidente de la conferencia, el ministro indonesio Subroto, intentará hoy realizar una mediación para conseguir que el acuerdo se tome por unanimidad.

Algunos países, además de los que se han opuesto a este principio de acuerdo, desearían que la disminución del precio de los crudos pesados se viera acompañada de un pequeño incremento en el precio de los ligeros y extraligeros. Por otra parte, las diferentes delegaciones no terminaron de ponerse de acuerdo a la hora de valorar este acuerdo.A pesar de este acuerdo de facto, Subroto señaló al término de la reunión de ayer (a las diez de la noche) que no se había llegado todavía a una decisión final sobre el reajuste de los diferenciales, en lo que parecía un deseo expreso de esperar hasta hoy para poder anunciar un acuerdo, en la medida de lo posible, por unanimidad.

El representante de Arabia Saudí jeque Yamani, señalaba al salir de la sala de reuniones que el acuerdo estaba conseguido "en principio", mientras que el ministro nigeriano, Tam David-West, afirmaba con rotundidad que "sí habían logrado un acuerdo sobre el terna". Más cauto, el jefe de la delegación argelina, Belkacem Nabi, declaraba que "no estamos muy lejos".

A lo largo de toda la jornada existió un gran hermetismo sobre las propuestas que realizó el denominado Comité de Diferenciales, que no había conseguido presentar una sóla, sino tres propuestas, según fuentes oficiosas. En dos de ellas se contemplaba el descenso del precio de los crudos pesados, acompañado de un pequeño aumento de los ligeros, propuesta que finalmente fue postergada a instancias de la deleganción de Arabia Saudí. En los pasillos de la conferencia se señalaba que el jeque Yamani iba a intentar hoy a la hora de concretar el compromiso final que se pudiese aprobar una mayor reducción del precio para los crudos pesados. Ayer ya lo intentó sin éxito, al querer elevar la reducción de los precios de los crudos pesados hasta 60 centavos de dólar, lo que provocó un altercado con la delegación de Irán, que abandonó la sala de reuniones.

Ambiente tenso

El ambiente al entrar en la sesión plenaria de la tarde era de mayor tensión que en días anteriores. El ministro saudí del Petróleo, jeque Yamani, que había dado como casi hecho el acuerdo, se abstuvo de hacer comentarios al incorporarse a la reunión, mientras que el ministro nigeriano Tam David-West dejaba traslucir la falta de acuerdo y afirmaba que "es dificil que una única propuesta satisfaga a 10 naciones", refiriéndose a los países cuya producción principal es la de crudo pesado.Estas opiniones contrastaban claramente con el sentimiento que había en las diferentes delegaciones al iniciar las sesiones matinales. El jefe de una de las delegaciones no ocultaba su escaso optimismo sobre el contenido del resultado final, al señalar que, "si no han podido ponerse de acuerdo los siete países que forman el Comité de Diferenciales, más difícil va a ser que lo hagan los 13 conjuntamente", al tiempo que señalaba la parquedad del reajuste que se estaba planteando.

De ceñirse a la bandas que se estaban barajando, el reajuste apenas permitirá que el precio oficial de los crudos de la OPEP puedan competir con los que rigen en el mercado libre, varios dólares por debajo de los 26,5 en que en estos momentos está situado el crudo pesado saudí. Según señalaba el jefe de la representación ecuatoriana, una reducción del precio de este tipo de crudo en tan sólo medio dólar no resolvería los problemas de muchos países, que necesitan imperiosamente que se vuelvan a recuperar sus ventas, para equilibrar su balanza comercial. Pero mientras algunos países consideran -caso de Arabia Saudí- que ese reajuste de los diferenciales puede permitir un tirón de la demanda, otros mantienen el temor de que esa bajada de hecho de los precios puedan suponer una nueva caída del mercado. A nivel oficioso, no se descartaba que algunos países, caso de Venezuela, pudieran decidir unilateralmente un mayor recorte en el precio de su crudo, que incluso podría llegar a los dos dólares.

Ecuador, por su parte, está dispuesto a incrementar a partir del próximo mes de agosto su producción en 100.000 barriles diarios -actualmente produce 183.000 barriles al día- y podría decidir llevar a cabo unilateralmente un recorte del precio de su crudo mayor del que se apruebe en la conferencia. Su decisión dependerá de lo que haga Venezuela.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 24 de julio de 1985.

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