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La Galería Nacional de Londres no sabe cómo invertir 50 millones de fibras donadas por Paul Getty

El donativo de 50 millones de libras esterlinas (11.250 millones de pesetas) que otorgó el multimillonario norteamericano John Paul Getty hijo a la Galería Nacional de Londres para "adquirir nuevos cuadros" ha suscitado una polémica en los medios artísticos británicos, que todavía se tambalean por el anuncio del regalo. En el museo, que cuenta con una importante colección de las principales escuelas de pintura, desde el siglo XIII al XIX, la cuestión es cómo gastar el dinero, si comprar arte contemporáneo, reforzar el británico o llenar lagunas dentro de la línea actual.

Críticos y políticos aseguran que el gesto de Paul Getty salvará la Galería Nacional y evidencia las restricciones a las que están sometidos los centros estatales de exhibición de arte en el Reino Unido. Lo que es seguro es que el regalo americano situará a la National Gallery en competencia con los museos más importantes del mundo.La donación ha puesto alerta a otras salas de exhibición de arte británicas, que miran con recelo la supremacía con que se erige ahora la sala londinense. Tal es el caso de la National Gallery de Escocia, de Edimburgo, o la National Gallery de Gales.

La National Portrait Gallery, especializada en retratos de ilustres británicos, y otros centros londinenses, podría beneficiarse también en el reparto.

Timothy Clifford, director de la citada galería escocesa, declaró que "debernos pedir a lord Gowrie que iguale libra por libra el dinero de Getty". Otro de los temores que han provocado los 50 millones de libras, aunque nadie se atreve a plantearlo en profundidad, es el traslado de las colecciones de arte públicas a patronatos privados.

La inmediata donación de 20 millones de libras, y otros 30 anunciados, por Paul Getty, hijo, se ha producido cuando el Ministerio de las Artes británico y el Museo John Paul Getty, de Malibú (California), se encuentran atascados en la compraventa del cuadro La adoración de los Magos, de Mantegna.

El museo familiar, fundado por John Paul Getty, padre, fallecido en 1976, pagó el pasado mes de abril 8.247.500 libras esterlinas (unos 1.880 millones de pesetas) por la adquisición del cuadro, pero el Ministerio de las Artes británico ha retenido durante seis meses su licencia de exportación, periodo en el que puede presentar una contraoferta.

Dentro de la galería se estudia la posibilidad de crear un fondo de obras paralelo a los cuadros que se exhiben. Michael Levey, director de la National Gallery, mostró su preferencia por invertir algún dinero en pinturas del siglo XIX francés y de los movimientos artísticos alemanes. Jacob Rothschild, gerente artístico de la galería, apuntó que esfe regalo es "más de lo que nosotros nunca hubiésemos soñado".

Desde la clínica donde estaba internado para un reconocimiento médico, John Paul Getty explicó: ¿Por qué la National Gallery? Bien, ninguna galería americana necesita mi ayuda, y mucho menos el museo John Paul Getty".

El multimillonario americano, de 52 años de edad, reside desde hace años en una casa estrechamente vigilada, a orillas del Támesis. Desde que murió su esposa, en 1971, por una sobredosis de heroína, John Paul Getty vive solo, y quienes le conocen aseguran que es un hombre simpático y generoso.

Sus donativos en el Reino Unido han trascendido en más de una ocasión a la Prensa. Él fue probablemente el único multimillonario que apoyó con alrededor de 100.000 libras (unos 22,5 millones de pesetas) la huelga de los mineros británicos. Es también un socio inusual del British Film Institute, y regaló un piano de 17.000 libras al pianista John Ogden, que el año pasado realizó un concierto en su honor.

Profunda generosidad

Lord Gowrie, ministro de las Artes, calificó el regalo como "espléndido e histórico" y como "un acto de profunda generosidad".Según Gowrie, este dinero permitirá comprar obras de artes que de otra manera no se hubiesen podido conseguir. El ministro, sobre el que ahora llueven numerosas críticas acerca de las subvenciones que reparte, dijo que las restricciones económicas qué impone el Gobierno no afectarán a las salas de exhibición.

Norman Buchan, portavoz de la oposición para las Artes, aprovechó la ocasión, para lanzar duras críticas a la gestión de Gowrie. En un auténtico baile de cifras y números calificaba la donación del millonario americano como "una oportuna lección para Gowrie", y añadía que "la dramática intervención de Paul Getty es un alivio para la espantosa pobreza de las artes en el Reino Unido ".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de julio de 1985