El primer tango
Carlos Gardel no empezó cantando tangos, incluso parece que no se sentía muy atraído por ellos al principio, no grabó ninguno en sus primeros 18 discos, pero fue quien le dio carta de naturaleza con el primer tango que contenía todas las características del género: Mi noche triste.
Pascual Contursi, un poeta de la calle Corrientes del que era amigo, había escuchado un tango de letra irrelevante llamado Lita, que había compuesto el pianista Samuel Castriota. Le gustó la música y escribió para ella una letra de una cierta altura literaria que hablaba del abandono de la amada.
Gardel lo interpretó en privado y le insistieron tanto que lo cantara en público que se decidió a hacerlo en un espectáculo del teatro Esmeralda. El éxito fue inmediato, y la grabación llegó al momento. La balanza quedaría definitivamente inclinada, y Gardel siguió con el tango hasta que un accidente acabó definitivamente con su canto el 24 de junio de 1935. "... y la lámpara del cuarto también tu ausencia ha sentido, porque su luz no ha querido / mi noche triste alumbrar...".


























































