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El Ayuntamiento de Móstoles firma una declaración de paz simbólica con Francia

Cientos de vecinos de la localidad de Móstoles, al sur de Madrid, asistieron ayer a los actos conmemorativos del Dos de Mayo, que este año incluían la firma de una declaración simbólica de paz con Francia, con la que, en teoría, Móstoles mantenía el estado de confrontación desde el bando de su alcalde Andrés Torrejón, que señaló el comienzo de la Guerra de la Independencia, en 1808. El documento fue ratificado por el actual alcalde de Móstoles, el socialista Bartolomé González, y el embajador de Francia en España, Pierre Guidoni.

El ambiente de fiesta fue la nota dominante en la localidad madrileña. Centenares de vecinos se volcaron en las calles desde primeras horas de la mañana, esperando la llegada de las autoridades locales y la nutrida representación francesa. La conmemoración del 2 de mayo, fecha que marcó el inicio de la sublevación española contra la invasión del Ejército francés en 1808, está muy arraigada entre los habitantes de Móstoles, una pequeña villa a principios del siglo XIX que hoy acoge a más de 160.00 habitantes. Fue el alcalde de esta localidad, Andrés Torrejón, quien proclamó en un bando, difundido por todo el territorio español, la necesidad de que los ciudadanos se alzaran en armas contra los invasores franceses."La patria está en peligro; Madrid perece víctima de la perfidia francesa. Españoles, acudid a salvarla", pidió Torrejón en aquel bando. Ayer, 177 años después de la difusión de esta proclama, Móstoles firmaba una declaración simbólica de paz con Francia que ponía fin a una guerra que en la práctica finalizó en 1814.

La reconciliación formal entre Móstoles y Francia se inició con una misa concelebrada por ocho sacerdotes españoles y uno francés, en la iglesia de la Asunción, donde está enterrado Andrés Torrejón, que falleció afectado por la peste en 1812 sin poder asistir al final de la contienda.

Al finalizar el oficio religioso, la comitiva oficial, acompañada por un gran número de vecinos de Móstoles, depositó unas coronas de laurel ante la estatua de Andrés Torrejón, situada en la plaza de Pradillo, y en la casa donde vivió y murió el histórico alcalde. Después se descubrió en el parque de la Paz una placa dedicada a los españoles que murieron luchando por la libertad de Francia durante la II Guerra Mundial. La placa ha sido ofrecida por la Unión Francesa de Antiguos Combatientes Residentes en España.

La firma de la Declaración de paz de Móstoles se realizó en el salón de plenos del Ayuntamiento. El alcalde González y el embajador Guidoni pronunciaron breves discursos en los que reiteraron la significación de un documento cuyo objetivo es exponer el deseo de paz y hermandad entre las naciones.

"Con este documento", dijo Guidoni, "nace un nuevo momento de amistad y hermandad entre el pueblo de Móstoles y Francia, que forma parte de un proceso más amplio de acercamiento entre los dos países y del deseo de una Europa más libre y coherente". El embajador francés añadió que no se deben olvidar las lecciones de la historia, pero "con los años se puede dar una mirada nueva a los hechos que enfrentaron a los pueblos. Hoy recordamos lo que tenemos en común: el amor a la patria, la defensa de nuestra soberanía y el deseo de paz y hermandad entre las naciones".

Guidoni declaró al término del acto que éste de Móstoles no ha sido uno de los acontecimientos más importantes de su misión en España, "pero sí uno de los más agradables y, quizá, de los más significativos".

La idea de organizar el acto partió de la Asociación de Amistad Hispano-Francesa Diálogo, que preside el ex-ministro José Luis Leal. Al término de la celebración oficial, la fiesta continuó para los vecinos en la calle del Dos de Mayo, donde las bandas y las paradas militares fueron sustituidas por innumerables puestos que formaron un improvisado mercadillo y las notas musicales de las canciones de moda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de mayo de 1985

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