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La orquesta de RTVE conmemora el 20º aniversario de su creación con una sanción del Ente Público

La orquesta de Radiotelevisión Española tenía previsto conmemorar, el próximo día 27, el 20º aniversario de su creación con un concierto extraordinario, que ha debido ser retrasado por la suspensión de un mes de empleo y sueldo impuesta por la dirección del Ente Público a sus miembros, que el pasado día 23 de marzo se negaron a tocar en una actuación extraordinaria. Este problema ha dejado al descubierto las deficiencias de una orquesta que la pasada temporada costó más de 662 millones de pesetas e ingresó 63 millones. Según diversas fuentes consultadas, es una de las orquestas más caras de Europa.

Los miembros de la orquesta, que ayer y anteayer se reunieron en asamblea para estudiar las medidas a tomar ante la sanción que les ha impuesto el Ente Público Radiotelevisión Española, achacan la grave situación creada a la incompetencia del delegado general, Miguel Ángel Coria, cuya dimisión han pedido en varias ocasiones. Además del problema por el que se les ha impuesto la sanción -se negaron a tocar el concierto previsto para el pasado 23 de marzo en el teatro Real-, representantes de la orquesta manifestaron que no existe una planificación adecuada de sus actividades."Esto se produce", según Francisco Comesaña, representante de la orquesta, "cuando estamos alcanzando un nivel musical bastante bueno y nuestro trabajo con el nuevo director, Miguel Ángel Gómez, empieza a alcanzar sus frutos". Tanto Comesaña como otros miembros señalan que su principal problema es la falta de planificación. "Parece mentira que dependamos de RTVE y no trabajemos apenas para la televisión, donde no hay un buen programa de música". Sobre las retransmisiones semanales de la orquesta, los profesores señalan que son "intragables, con dos o tres cámaras siempre en el mismo sitio".

Déficit elevado

Para los profesores, "la única fórmula, si no de hacer rentable a la orquesta, al menos que el déficit no sea tan elevado, es dar más conciertos". En la pasada temporada, sólo efectuaron 21 ordinarios y el total no llegó a los 50, "muy pocos para las posibilidades de la orquesta". Esto hace que el capítulo de gastos superara, según la memoria de 1984, los 662 millones de pesetas, mientras que los ingresos fueron de 63.257.210 pesetas. Dentro de los gastos destaca el apartado dedicado al pago del personal, que superó los 600 millones.Los profesores señalan también que, al llegar a los 20 años de la creación de la orquesta, aún no tienen un local de ensayo propio, que la mala política de entradas hace que muchas noches las localidades de abono se queden vacías y que apenas hacen grabaciones. "Todos estos problemas son achacables a la mala gestión de la dirección", concluyen, "por lo que reiteramos la exigencia de que Coria dimita".

Miguel Ángel Coria, que lleva más de dos años al frente de la orquesta, manifiesta, por su parte, que siempre ha chocado contra la estructura de la misma. "Los músicos tienen un trabajo muy particular: las 35 horas de la jornada laboral se distribuyen en 23 de trabajo conjunto y 12 de estudio particular, que no son controlables y hacen que varios de ellos estén pluriempleados y se dediquen a grabar discos con Julio Iglesias".

La política planteada por Coria se ha centrado en el control de la orquesta, "precisamente lo que más les duele, porque, si hacemos más conciertos o controlamos los ensayos, muchos profesores no podrían atender a otros trabajos, además de que algunos van a tener que optar ahora por un solo puesto". Para el delegado general, los músicos no están suficientemente retribuidos. "Se les debería pagar más (el sueldo medio ronda las 140.000 pesetas) y exigir más".

"La orquesta de RTVE", según Coria, "adolece también de una organización casi gremial, en la que los padres meten a sus hijos, y los maridos, a sus mujeres. Los músicos deben espabilarse ante la entrada de España en el Mercado Común y la libre circulación de trabajadores, que hará que lleguen a este país muchos y buenos profesionales". La solución, para el delegado, "consiste en ampliar la oferta musical del país, ya que los problemas no se arreglan mejorando la situación concreta de una orquesta, sino con una verdadera política de educación musical. El público que acude al Real no supera las 10.000 personas por semana y es siempre el mismo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de abril de 1985