El 14 de abril de 1931
Al cumplirse el 54 aniversario de la proclamación de la II República, recuerdo que en 1931 tenía siete años y que viví en Granada una celebrada manifestación. Mi padre, republicano y antiguo alumno y amigo de Fernando de los Ríos, iba en la presidencia, pero en mitad de aquella euforia mi abuelo dijo que la gran masa del pueblo español no estaba preparada para una República. ¿Quién podía predecir que de aquel pacífico y bullanguero 14 de abril se derivaría lo que vendría después? España quedó dividida en dos grandes bloques, radicalizados peligrosamente. No voy a hacer hincapié sobre las torpezas de los monárquicos en aquellos tres días de abril -12, 13 y 14-, porque lo cierto es que en aquel tiempo aún estaban relativamente próximos los acontecimientos de la revolución rusa y les influyó el miedo de que pudiera haber una repetición. Afortunadaniente no fue así, y tanto Don Alfonso como los líderes republicanos dieron pruebas de caballerosidad.La verdad es que la República llegó con clamores de multitud, pero mi abuelo tenía razón y los republicanos cultos fueron poco pragmáticos y se vieron desbordados por unas masas impacientes por satisfacer sus ansias de hambre, justicia y cultura, que estaban soliviantadas con propósitos electorales y/o revolucionarios.
Han pasado 54 años de aquel 14 de abril, que pudo haber sido glorioso para España pero que no lo fue por la culpa de todos, aunque de unos más que de otros. Hoy sabemos que lo importante no es que un sistema sea monárquico o republicano, sino de que haya democracia o no en cualesquiera de ellos.-


























































