El tomillo y el boldo
En la sección de crítica de libros de EL PAIS de 3 de febrero de 1985, el recensor de Plantas curativas y sus propiedades curativas cae en un error de bulto de difícil justificación en quien se supone ha saludado la botánica. Resulta que para M. C. P., el tomillo y el boldo son dos plantas típicamente mediterráneas. El tomillo obviamente lo es. Pero el boldo tiene tanto que ver con el área mediterránea como ésta con el canal de Panamá. El boldo es puramente chileno, y asociar el boldo con el tomillo es como emparejar el cóndor con la cabra de Gredos.No voy a calificar de error aquello que no soy capaz de comprender. Y no entiendo bien la argumentación de M. C. P. cuando viene a decir que el interés de la obra para los aficionados se relativiza porque la selección de las especies se ha basado en "criterios centroeuropeos y no mediterráneos". Sin embargo, no hay más que leer el índice para comprobar que, si prescindimos de unas 10 plantas extraeuropeas, un español sin salir de España puede recolectar prácticamente todas las especies que figuran en el texto, mientras que un centroeuropeo jamás podrá hacer tal cosa sin abandonar su región. Extraño criterio centroeuropeo es éste que tan pocas facilidades otorga a los coterráneos. Mal asunto sería también reducir la riqueza florística de España -o de Europa- a la del área mediterránea.


























































