Sihanuk pide a China que dé una lección a Vietnam
El príncipe Norodom Sihanuk, líder de las tres facciones de la resistencia camboyana, pidió ayer a China que "dé una lección urgente" a Vietnam, país que, con más de 150.000 soldados en Camboya, constituye el principal apoyo del régimen de Phnom Penh, que no es reconocido por la mayoría de los países.
"Los jemeres rojos han sido derrotados por el Ejército vietnamita. El Ejército de Son San (uno de los principales dirigentes de la guerrifia) ha sido barrido. ¿Está China dispuesta a salvarnos o no? Si es así, China debería dar a Vietnam una formidable segunda lección", dijo Sihanuk ante un auditorio de hombres de negocios en la localidad tailandesa de Pattaya. "Vietnam sólo entiende el lenguaje de la guerra", dijo Sihanuk, quien recalcó que la situación es lo suficientemente mala como para justificar una intervención directa de las tropas de Pekín.Precisamente ayer se cumplió el sexto aniversario del conflicto fronterizo entre China y Vietnam, desencadenado por el primero de los países citados tras la invasión de Camboya por las tropas de Hanoi en el año 1979. La lección que China pretendía imponer a su vecino culminó, un mes más tarde del inicio de las hostilidades, con fuertes pérdidas por ambos bandos, de similar cuantía: entre 4.000 y 5.000 muertos y entre 20.000 y 25.000 heridos.
Ahora, las autoridades de Hanoi se muestras dispuestas, según informa la agencia France Presse, a hacer frente a una eventual nueva acción militar china.
De hecho, cada vez que los vietnamitas lanzan una ofensiva en el frente camboyano se produce un incremento de la presión china en la frontera con Vietnam, lo que ha producido ya un elevado número de víctimas por ambas partes.
La situación militar de la guerrilla camboyana parece ser ahora especialmente crítica, tras conquistar el Ejército vietnamita el principal de los reductos que estaban en poder de los jemeres rojos, Phnom Malay. Los combates han forzado a numerosos combatientes guerrilleros a cruzar la frontera con Tailandia. Los campos de refugiados en este último país han tenido que acoger en los últimos días a decenas de miles de personas que huían de Camboya.


























































