ECOLOGÍA

Una plaga que llega de Europa provoca la desaparición de los olmos

Los olmos europeos se extinguen. Una plaga voraz originada en Norteamérica y Turquía y que pasa por Europa está arrasando sin piedad los bosques de esta frondosa y hermosa especie. Un virus llamado Ceratocystis ulmi, que provoca el colapso de los vasos conductores de la savia, es el causante de la muerte de este árbol en menos de 20 días. Para paliar la imparable difusión de esta epidemia los botánicos no encuentran otra alternativa que efectuar talas de los ejemplares contaminados con el fin de aplicar cordones sanitarios, como ocurre en Segovia, donde se está procediendo a cortar 3.200 olmos contaminados.

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Los expertos creen que sólo se salvará el 10% de estos árboles en toda España

Más de 4.000 olmos atacados por la aparición de la cepa agresiva de Ceratocystis ulmi están siendo talados en Segovia, La Granja de San Ildefonso y Riofrío, y otros 3.000 necesitan de un estricto y costoso tratamiento. Sólo en los parques paseos, alamedas y carreteras próximas a la capital se van a cortar 3.200 olmos, según fuentes del Ayuntamiento, que ha pedido la colaboración de organismos de las administraciones central y autonómica para hacer frente a esta plaga y conservar las olmedas más características, como las que rodean el recinto histórico de la ciudad en los valles del Eresma y del Clamores.Ante la gravedad del problema el Ayuntamiento de Segovia acordó en uno de los últimos plenos del pasado año la declaración de los olmos existentes como especie protegida, y su inclusión en el inventario general de bienes municipales. Asimismo, anunció a la población que había que tomar medidas traumáticas para salvar estas olmedas peculiares, que, por otra parte, no están muy dañadas debido a los continuos tratamientos contra la galeruca que ha venido aplicando durante los últimos años el servicio de defensa contra plagas.

Fuentes del Patrimonio Nacio nal han señalado que en las zonas de su influencia van a ser talados también alrededor de 4.000 olmos más y tratados unos 3.000, de los cuales se van a perder muchos.

Futuro nada esperanzador

Por ejemplo, en Aranjuez serán cortados 2.361 árboles de esta especie; en El Escorial, 1.026, y en el Campo del Moro (Madrid), 93 aunque por su cercanía a la Casa de Campo se prevé la pérdida de 339 olmos más.

Los expertos aseguran que los olmos tienen un futuro nada esperanzador, e incluso han llegado a decir que las próximas generacio nes posiblemente no vayan a conocer esta especie arbórea.

La graflosis del olmo, producida por el hongo Ceratocystis ulmi, es una enfermedad conocida, desde finales del siglo pasado, que afectaba a los olmos produciendo la obstrucción de los vasos y segregando toxinas en pequeñas cantidades. Esto originaba la muerte del olmo en períodos muy largos de tiempo y podía ser corregido con cierta facilidad mediante podas de las ramas enfermas y tratamiento contra los escolítidos, que actúan como vectores de transporte de la enfermedad.

Hace pocos años se han desarrollado dos cepas agresivas de este mismo hongo, según se expli ca en un informe remitido a las comunidades autónomas, ayuntamientos y Patrimonio Nacional por el servicio de defensa contra plagas y lucha fitopatológica del Ministerio de Agricultura: una en Norteamérica, denominada NAN, y otra en Turquía, llamada EAN. Las características más importantes de esta mutación es que el hongo segrega 100 veces más toxinas que la cepa original, lo que produce un envenenamiento rápido del árbol, aunque sus vasos conductores no estén totalmente obstruidos.

El referido informe señala que en San Sebastián se detectó la cepa agresiva NAN en el verano de 1980. Al verano siguiente se localizaron otros focos en Alajar (Huelva), en la carretera Lisboa-Sevilla y en Santorcaz (Madrid).

Actualmente este foco se halla extendido hasta Medinaceli (Soria). Las provincias de Guadalajara y Madrid se encuentran prácticamente invadidas en su totalidad. Se observan síntomas incipientes en Toledo, y los daños más septentrionales de Castilla corresponden a Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). En la cornisa cantábrica los daños más espectaculares además de los de San Sebastián y zonas limítrofes, corresponden a Avilés (Asturias), donde los olmos han desaparecido prácticamente. En Villaviciosa y alrededores los daños son graves, y en Oviedo ya han muerto algunos olmos corpulentos en el Campo de San Francisco. En Vitoria y Pamplona, así como en sus alrededores, las cepas agresivas están causando daños cuantiosos.

12 días de vida

Para intentar dar una solución a este problema, el informe dice que, teniendo en cuenta que el olmo es uno de nuestros árboles autóctonos más nobles y que todas sus especies están amenazadas de extinción por las cepas agresivas, "es necesario promulgar una normativa basada en la ley y reglamento de Plagas y en la ley de Montes que posibilite la acción de la Administración en las olmedas que sea preciso, cualquiera que sea su propietario o gestor". "Podría ser", añade, "una orden ministerial complementada por disposiciones de las autonomías que declaren las zonas de tratamiento obligatorio".

En el Reino Unido, hace pocos años penetró, procedente de Norteamérica, la grafiosis agresiva de la cepa NAN. Produjo la muerte de 30 millones de olmos en pocos años, a pesar de que el Gobierno británico invirtió en la lucha contra esta enfermedad unos 40.000 millones de pesetas. Consiguió salvar tan sólo un reducto de 30.000 olmos en el área de Brighton (localidad defendida al sur por el mar y al norte por una cadena montañosa, lo que aísla a las olmedas del resto de la zona), aparte de pequeños grupos y ejemplares monumentales en otras partes de la isla.

Un dato curioso comprobado por el doctor C. Brasier, especialista designado por la Foresty Commission de Inglaterra para estudiar el problema, lo constituye el hecho de que, mientras en el Reino Unido los árboles atacados tardaban normalmente en morir dos períodos vegetativos, en España, donde se encuentra actualmente este doctor, los árboles mueren en menos de un período vegetativo; en algunos casos, en 15 o 20 días, lo que hace que esta especie agresiva de la grafiosis sea especialmente virulenta la Península y que en este último verano se haya producido un gran desarrollo de la enfermedad. La cepa EAN ha entrado en Europa por Italia y en estos momentos toda Europa está afectada por una u otra cepa o por las dos al tiempo, y se tema por el futuro de la especie.

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