Ola de atentados en EE UU contra clínicas en las que se practica el aborto
Varias organizaciones estadounidenses de planificación familiar pidieron al presidente Reagan que adopte medidas para acabar con la ola de atentados contra clínicas donde se practica el aborto en Estados Unidos.
El pasado lunes una bomba causó grandes destrozos en una clínica de Washington y el día de Navidad tres centros de la localidad de Pensacola, en el estado de Florida, sufrieron atentados cuyos daños materiales se elevaron a más de 400.000 dólares (70 millones de pesetas).
La policía detuvo la pasada noche a un segundo sospechoso en el caso de Pensacola. Se trata de James Thomas Simmons, de 21 años, quien fue acusado también de participar en el atentado contra otra clinica de la citada localidad el pasado mes de julio. De probarse estas acusaciones, la condena podría ascender a 80 años de prisión.
A raíz del último atentado, en Washington, el alcalde, Marion Barry, hizo llamamiento a los líderes de las organizaciones político-religiosas de ultraderecha que luchan por prohibir el aborto para que condenen estos actos de violencia. En 1984 hubo 24 atentados contra clínicas de aborto, pero el FBI se niega a considerarlos como actos terroristas y no se ocupa de los casos.


























































