Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Fracasó la reunión entre la dirección del PNV, el Gobierno de la comunidad y las diputaciones vascas

La ejecutiva del Partido Nacionalista Vasco convocó ayer a los máximos representantes del Gobierno vasco y las diputaciones forales para superar el conflicto que aqueja a los nacionalistas, reflejado en los desacuerdos sobre las aportaciones de las diputaciones a la Hacienda de la comunidad. El reciente intercambio de acusaciones entre la ejecutiva y el Gobierno vasco gravitó en la cumbre, reunida por primera vez tras rechazar el Parlamento autónomo el acuerdo alcanzado en el Consejo Vasco de Finanzas (en el que participan las partes en conflicto) que fijaba las aportaciones concretas. Fuentes nacionalistas reconocieron ayer la imposibilidad de modificar el texto pactado en el Consejo, por lo que será presentado de nuevo ante el Parlamento.

El Consejo Nacional del partido volvió a reunir a los máximos representantes del Gobierno vasco y diputaciones forales, para buscar una salida airosa al bloqueo parlamentario que podría sufrir la ley de distribución de recursos si la oposición no diese luz verde al texto del Consejo Vasco de Finanzas.A la reunión celebrada en la sede del PNV de Bilbao asistieron Román Sudupe, Javier Aguirre y Josu Ortuondo, del Consejo Nacional del PNV; el lendakari Carlos Garaikoetxea, el vicepresidente Mario Fernández y el consejero Ángel Larrañaga; los presidentes de las diputaciones de Quipúzcoa, Álava y Vizcaya, José Antonio Ardanza, Juan Mari Ollora y Jose Mari Makua, respectivamente; y los representantes del Grupo Parlamentario Nacionalista, José Ángel Cuerda y Josu Bergara.

De los resultados de la reunión, sólo transcendió el reconocimiento de la inexistencia de acuerdos entre las partes en litigio. Aunque las explicaciones oficiales se centraban en el trámite parlamentario que deberá seguir la ley de distribución de recursos y en la necesidad de entablar acuerdos con la oposición, todo parecía indicar que la convocatoria se había realizado, en un intento de limar asperezas, tras el malestar ocasionado por el reciente cruce de declaraciones contradictorias.

Garaikoetxea matizó su actitud frente a las diputaciones provinciales. Después de que el pasado viernes criticara duramente a la ejecutiva nacionalista por considerar que "si invita al Gobierno vasco y a las diputaciones a que actúen conjuntamente en competencias que pertenecen al Gobierno vasco, se están incumpliendo los acuerdos de Zarauz", ayer insinuó la posibilidad de entablar mecanismos de coordinación entre el Gobierno y las diputaciones, aunque, eso sí, de forma excepcional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de noviembre de 1984

Más información

  • Siguen las discrepancias sobre el reparto de recursos entre las instituciones