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EL DEBATE SOBRE 'EL ESTADO DE LA NACIÓN'

González propone diez puntos de negociación parlamentaria sobre la defensa nacional

El presidente del Gobierno, Felipe González, propuso ayer un programa en 10 puntos para establecer un consenso entre todas las fuerzas políticas parlamentarias en materia de seguridad nacional para la permanencia de España en la OTAN. El consenso sobre la política de defensa fue roto, según él, en 1982 con la entrada de España en la Alianza., El contenido del acuerdo, una vez votado por las Cortes, será sometido a referéndum antes de que finalice febrero de 1986.

El decálogo prevé la permanencia en la OTAN "sin que sea necesaria" la integración en su estructura militar, la disminución progresiva de la presencia en España de las fuerzas armadas estadounidenses y de las instalaciones utilizadas por éstas, así como la entrada en la Unión Europea Occidental (UEO), única organización defensiva de ámbito exclusivamente europeo.La idea de restablecer el consenso de todos los grupos políticos, que según González caracterizó la transición política española, y aplicarlo en el tema de la seguridad nacional, fue esbozada por el presidente por vez primera el 25 de mayo pasado, durante la conferencia de prensa que ofreció, junto con su homólogo italiano, Bettino Craxi, al final de la visita que éste realizó a España. Entonces, recordó cómo en Italia se había producido ese consenso hasta llegar a que todas las fuerzas parlamentarias acepten la estancia de su país en la OTAN.

González afirmó que no es partidario de "la denuncia" del Tratado de Washington, cuya firma por el Gobierno de UCI) en 1982 rompió, según él, el consenso existente en materia defensiva.

Consultas en noviembre

Para restablecer este consenso, el presidente del Gobierno español anunció que va comenzar consultas con todos los grupos parlamentarios el próximo mes de noviembre para sondear las posibilidades de alcanzar un "común denominador" en una reunión que tendría lugar en diciembre. Tanto si éste se logra por completo, como si no, se llevaría al Parlamento el acuerdo obtenido, que, una vez votado, entraría en una etapa de explicación a la opinión pública durante todo el año próximo.

A juicio de Felipe González, España no necesita integrarse en la estructura militar de la OTAN. Nada dijo, sin embargo, de si permanecerá en su Comité Militar -que está integrado en esta estructura y es el que define su política- o si decidirá abandonarlo. El presidente propuso la revisión del convenio hispano-estadounidense de 1982 y el protocolo de 1984, para lograr la progresiva reducción de tropas e instalaciones empleadas por los estadounidenses en España.

Igualmente, dijo que debe de mantenerse la decisión del Parlamento español que prohíbe el almacenamiento, despliegue o paso por España de armas nucleares, y añadió que "es suficiente" la firma hecha por España del Tratado de Prohibición de Pruebas Nucleares, aunque no excluye la firma del Tratado de no Proliferación Nuclear en "el futuro". El presidente del Gobierno afirmó que "sería deseable" que España formara parte de la Unión Europea Occidental (UEO) una vez que se completara su integración en la Comunidad Económica Europea. La UEO es un organismo que pretende coordinar la política defensiva de sus miembros (Bélgica, Francia, Holanda, Italia, Luxemburgo, Reino Unido y República Federal de Alemania).

Respecto a Gibraltar, a la que definió como "colonia británica integrada en el sistema de mando de la OTAN", González dijo que debe avanzarse en su reintegración a la soberanía española. También, según manifestó, debe seguir desarrollándose la cooperación bilateral existente en materia de defensa con otros países europeos, al margen de la entrada en la UEO.

Por último, afirmó que está muy avanzada la elaboración del Plan Estratégico Conjunto, "elemento sustancial para la comprensión cabal de nuestras necesidades y de nuestra misión". Felipe González propuso someter también este plan al consenso parlamentario.

Antes de hacer su propuesta de consenso, Felipe González afirmó que el proceso de adhesión de España a la CEE era "irreversible". No obstante, el presidente del Gobierno español pidió prudencia a la hora de hablar de este tema, ya que precisamente hoy tiene lugar una sesión negociadora. "El proceso de integración", añadió, "exigirá de todos un esfuerzo de adaptación solidaria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de octubre de 1984