Los tradicionalistas franceses rechazan las condiciones del Papa sobre la misa en latín
Los católicos tradicionalistas franceses miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X han calificado de inaceptables las condiciones que ha puesto el papa Juan Pablo II para que se pueda volver a utilizar la antigua liturgia tridentina, especialmente en la celebración de la misa en latín.La comunidad tradicionalista fundada por el obispo Marcel Lefebvre, suspendido a divinis por el Papa Pablo VI en 1976, ha hecho público un comunicado en el que, entre otras cosas, dice: "quienquiera que lea el decreto de la Congregación para el Culto Divino comprenderá que las condiciones que en él se formulan son de hecho inaceptables para nosotros y su contenido es difícilmente aplicable a nuestra obra". Para los tradicionalistas, aceptar este decreto supone abandonar el movimiento de monseñor Lefebvre y aceptar los postulados del Vaticano.
El decreto por el que se permite la celebración de la misa en latín fue enviado por la Congregación del Culto Divino el pasado día 3 a todos los obispos del mundo. La condición necesaria que pone el Papa para que pueda practicarse la liturgia tridentina es que los católicos que quieran asistir a la misa en latín reconozcan la legitimidad y la rectitud de la nueva misa de Pablo VI de 1962, misa que deberá decirse en lengua vernácula.


























































