Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:MÚSICA CLÁSICA

La clave la música del siglo XX

Elisabeth Chojnacka pertenece a ese grupo de intérpretes sin los cuales el panorama de la música actual sería menos rico o, cuando menos, bien distinto. No es sólo una intérprete que aborde con propiedad y conocimiento la música contemporánea; la clavecinista polaca es, ante todo, una investigadora de las características técnica y sonoras de este instrumento con sabor viejo, pero que vive ahora una segunda juventud. Hace más de medio siglo que el clave interesó a Falla y, desde entonces, se evidenciaron sus posibilidades para otra música. Hoy, en parte gracias a la labor impulsora y difusora de intérpretes como Elisabeth Chojnacka, existe todo un repertorio de clave actual.El recital presentado por el Centro para la Difusión de la Música Contemporánea ofrecía un espléndido muestrario de obras compuestas entre 1972 y 1983 por importantes maestros del presente. Todas ellas están dedicadas a la intérprete, y no deja de ser notable -al menos para quien escribe- observar que la fortísima personalidad tímbrica y mecánica del clave da como resultado similitudes estilísticas y lingüísticas entre estas obras mucho mayores de las que observaríamos en cualquier otra faceta instrumental de los mismos compositores.

Pani (Guerrero), Wamba y Conga (Ohana), Korwar (Mache), Adieur (Haffier), Herbania (Marco), Hungarian rock (Ligeti), Khoai Jenakis)

Elisabeth Chojnacka, clave. Escuela Superior de Canto. 17 de octubre de 1984.

Al componer hoy para el clave es habitual mirar hacia atrás, aunque no se renuncie al momento ni al estilo propios, y esa mirada no se detiene en el clave por antonomasia, el clave barroco, sino que va más allá y con frecuencia recala en elementos arcaicos o exóticos.

Los caracteres del instrumento, por otra parte, casi obligan a elevar a rango esencial la rítmica, y así, la exuberancia métrica es otro elemento que trata lazos de parentesco entre músicas distintas.

Resulta casi obvio decir que Elisabeth Chojnacka tocó con perfección y admirable vida interna esas partituras que , como comentábamos arriba, puede decirse que son un poco suyas. En lenguaje político se diría que sus versiones poseen la máxima credibilidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de octubre de 1984