La pérdida de la estabilidad ocasionó el accidente del avión nuclear B-1

Un fallo en la operación del sistema de traslado del combustible, que le ocasionó la pérdida de la estabilidad, pudo causar el accidente que originó la muerte de Tom Benefield, piloto de pruebas, y la destrucción de uno de cuatro prototipos del nuevo bombardero nuclear estadounidense B-1, informó ayer un portavoz de la Fuerza Aérea de EE UU, aunque no precisó si el fallo fue producto de un error de la tripulación o simplemente un mal funcionamiento del sistema, que. permite transferir combustible de un sitio a otro de la aeronave.

Según un informe publicado ayer en el diario norteamericano Washington Post, la aeronave, una de las cuatro construidas por la compañía Rockwell. International, se estrelló en la base aérea Andrews, de California, el 29 de agosto, cuando el aparato volaba a unos 1.000 metros de altura y se disponía a transferir combustible desde la popa hacia la proa.

En ese momento, el avión, que funcionaba con dos de sus cuatro motores, perdió su capacidad de sustentación, precipitándose al suelo. Los tripulantes, que tuvieron que abandonar la nave en la cápsula de eyección de la cabina del avión, chocaron violentamente contra el suelo debido a que los sistemas de paracaídas del avión no funcionaron, a causa de la baja altitud a la que volaba el aparato.

El bombardero B-1 es uno de los elementos del programa de modernización de las Fuerzas Aéreas anunciado por el presidente Ronald Reagan a su llegada a la Casa Blanca. El programa ha sido duramente criticado en el Congreso norteamericano, que considera demasiado caro el proyecto

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 21 de septiembre de 1984.

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