Insistentes presiones del Gobierno para que el 'Santa Teresa de Jesús' se entregue en Agadir

El Gobierno incrementó ayer su presión para que el pesquero español Santa Teresa de Jesús se entregue a las autoridades marroquíes en el puerto de Agadir, al mandar a Arrecife de Lanzarote el subdirector general de Relaciones Pesqueras Internacionales, que intentó convencer al patrón del barco. Mientras ocho de los 10 marineros -que se habían negado a cumplir la orden del Gobierno- abandonaron ayer la isla por vía aérea con destino a Alicante, el abogado del capitán del barco, el diputado canario Lorenzo Olarte, requirió la mediación del Defensor del Pueblo, ya que, en su opinión, se trata de una medida anticonstitucional.

El pequeño barco arrastrero, continúa amarrado al muelle del puerto de Naos, en Arrecife, sin que registre la más mínima actividad. El pasado domingo el pesquero desvió su rumbo a Arrecife de Lanzarote con dos militares marroquíes a bordo. Éstos habían intentado dirigirlo al puerto africano, tras sorprenderlo faenando en aguas de Marruecos.Los ocho tripulantes que dejaron la isla poco después de mediodía de ayer -con los billetes de avión pagados por el armador- redactaron un comunicado en el que se solidarizaban con el patrón, Juan Bautista Sanz, y se manifestaban en contra del viaje a Marruecos por considerarlo igualmente atentatorio contra la Constitución española.

Después de más de tres horas concluyó sin acuerdo una reunión entre la delegación del Gobierno -encabezada por Ángel Mazarambros, subdirector general de Relaciones Pesqueras Internacionales- y el patrón del Santa Teresa de Jesús. A la reunión asistió también, en calidad de mediador, aunque se ha decantado a favor de que el pesquero se entregue en el puerto marroquí, el presidente de la cofradía de pescadores de Lanzarote, Juan Betancor.

La decisión queda exclusivamente en manos de Juan Bautista Sanz, quien se ha comprometido a dar una respuesta definitiva antes de las diez de la mañana de hoy.

Según fuentes de ambas partes, la reunión se mantuvo en unos cauces tensos, aunque correctos. El propio Mazarambros explicó al término del encuentro que se habían expuesto al Patrón del barco las consecuencias que podrían derivarse tanto si aceptaba llevar el Santa Teresa de Jesús a Agadircomo si optaba por permanecer en España. Según el subdirecitor general, el Gobierno estima que se dan todas las circunstancias favorables para que se garantice la integridad del capitán y de su barco y de que tendrá un juicio "limpio y claro".

Consecuencias imprevisibles

"En caso contrario, el armador debe de saber que será juzgado en rebeldía y las consecuencias entonces pueden ser imprevisibles", concluyó Mazarambros.Fuentes del pesquero señalaron que aunque el Gobierno, a través de sus ministerios de Asuntos Exteriores y de Defensa, ha dado marcha atrás en su pretensión de forzar al pesquero a acudir a Agadir (el patrón aseguró que a él le llegó una orden en ese sentido), ha presionado a Juan Bautista Sanz con hacerle moralmente responsable de las posibles represalias que el Gobierno marroquí pueda adoptar contra alguno de los 1.200 barcos españoles que faenan en el banco sahariano, junto con la posibilidad de no seguir faenando (retirada de licencia) en el futuro. Este extremo fue negado por el delegado del Gobierno.

Lorenzo Olarte, abogado del patrón, solicitó del Gobierno la posibilidad de que el patrón pudiera hacer frente a sus responsabilidades en España o que, en caso contrario, estuviese presente en el puerto de Agadir en el momento de la llegada del Santa Teresa de Jesús una alta personalidad española y que el Gobierno marroquí se comprometiese de forma pública a celebrar un proceso con la máxima celeridad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0007, 07 de septiembre de 1984.

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