Primera fábrica de 'chips' en España, tras el acuerdo alcanzado entre Telefónica y AT&T

La Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE) y la American Telephone & Telegraph (AT&T) firmaron ayer el acuerdo para la fabricación en España de circuitos integrados (chips) de 1,75 micras, con una inversión inicial de 200 millones de dólares (más de 32.600 millones de pesetas). Se trata de la primera fábrica de chips en España y en Europa.

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Únicamente existen cinco sociedades de este tipo en Estados Unidos y una en Japón, aunque, según fuentes de Telefónica, la que se montará en España es la más moderna. Firmaron el acuerdo, bajo la presidencia del ministro de Industria y Energía, Carlos Solchaga, el presidente de Telefónica, Luis Solana, y el de AT&T, Thomas Thomsem. Estuvo también presente el director general de Electrónica e Informática, Joan Majó.La nueva empresa, que tendrá acceso a la tecnología y a los mercados mundiales de AT&T, tiene asegurada la exportación, aunque no pueda ser absorbida su producción por el mercado europeo, según Joan Majó.

Su lugar de implantación, según el director general de Electrónica e Informática, estará en función de las características consideradas por AT&T como necesarias, y que apuntan a la proximidad de un centro industrial con buena infraestructura industrial y de comunicación.

Destacó asimismo la importancia de la formación de 150 técnicos españoles en la tecnología americana, ya que pasarán dos años en universidades y factoría de Estados Unidos para ser profesionales de la última línea microelectrónica.

De los 200 millones de dólares de inversión previstos hasta 1989 como inversión inicial de este proyecto, 140 son activos fijos, 10 a transferencias de tecnología y el resto a circulante y gastos de puesta en marcha.

El capital social de la empresa asciende a 65 millones de dólares, de los que AT&T suscribirá el 80% y Telefónica el 20% restante. La financiación total contará también con subvenciones estatales con un techo de 60 millones de dólares y créditos oficiales por valor de otros 75 millones de dólares. El empleo se situará en torno a los 700 puestos de trabajo, de los que 150 serán técnicos superiores que recibirán una formación en el diseño y fabricación de circuitos integrados en Estados Unidos y España. La fábrica comenzará a construirse en 1985, pero hasta 1988 no comenzará su producción y hasta 1989 no alcanzará el rendimiento previsto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 30 de julio de 1984.

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