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La Generalitat no está dispuesta a costear el mantenimiento de las líneas de Renfe en Cataluña

La Generalitat no está dispuesta a participar económicamente en la salvación de los tramos de ferrocarril de La Pobla-Lérida y Montcada-Puigcerdá, cuya supresión se propone en el contrato-programa de Renfe. Según la Generalitat, las citadas líneas "tienen una rentabilidad más alta que la establecida por Renfe, su índice de cobertura podría ser aumentado con unas mínimas inversiones, y por tanto, ya no entran en el capítulo de líneas considerado como 'altamente deficitario' por Renfe".El conseller de Obras Públicas y Política Territorial, Xavier Bigatá, afirmó ayer, tras presentar un informe de la Generalitat que asegura la viabilidad económica de las citadas líneas, que "no negociaremos con el Gobierno nuestra participación financiera en el plan de reestructuración".

Xavier Bigatá presentó ayer a los alcaldes de los municipios afectados por la posible supresión de las líneas de La Pobla-Lérida y Montcada-Puigcerdá un estudio elaborado por la Generalitat, en el que se garantiza la viabilidad económica de los tramos condenados a desaparecer por el contrato-programa de Renfe, aprobado el pasado mes de febrero. El estudio, que ha sido enviado al Ministerio de Transportes y Comunicaciones, analiza las posibles alternativas al cierre y el coste de las mismas.

El Ministerio de Transportes, tras recibir un informe encargado al Instituto de Transportes y Comunicaciones, en el que se afirma que el déficit de las líneas de La Pobla y Puigcerdá es menor que el especificado por Renfe, manifestó su "voluntad política" de mantener los citados tramos deficitarios, siempre que la Generalitat costeara parte de las inversiones necesarias para asegurar la mayor rentabilidad de la red. Asimismo, la Delegación del Gobierno en Cataluña realizó un estudio recomendando el mantenimiento de los tramos condenados a desaparecer, basando su viabilidad en "inversiones en la infraestructura, que deberían ser acometidos con la ayuda económica de diputaciones y Generalitat".

Para el conseller de Obras Públicas de la Generalitat, "la transferencia de la responsabilidad financiera de absorber el déficit no es aceptable". Bigatá basa su negativa en que "el volumen de las inversiones necesarias para mantener las líneas es perfectamente homologable con el realizado en el resto de la red ferroviaria, que seguirá siendo subvencionada con cargo a los presupuestos generales del Estado en los términos planteados por el contrato-programa".

Propuesta de viabilidad

El estudio de la Generalitat, señala que el déficit de las dos líneas es menor que el establecido por Renfe en el contrato-programa, cifrando en 195 millones de pesetas la insuficiencia económica del tramo La Pobla-Lérida, y en 928 millones el déficit del tramo de Montcada a Puigcerdá. La Generalitat afirma que el índice de cobertura de gastos es en la actualidad del 23,4% para la línea de La Pobla, y del 26,2% para la de Puigcerdá. En el contrato-programa de Renfe ambos tramos eran considerados como altamente deficitarios.El informe plantea una alternativa de modernización y racionalización de ambas líneas, con un horizonte de viabilidad de 15 años. Para la línea de La Pobla se propone la supresión de algunos servicíos, adaptando el resto a los horarios de la demanda, y una inversíón aproximada de 217 millones de pesetas. Según Bigatá, "con esta inversión, en un año se conseguiría reducir el déficit a 89 millones, mientras que el índice de cobertura se elevaría al 39%". En lo que respecta a Puigcerdá, se proponen las mismas alternativas para conseguir la rentabilidad de la línea, cifrando la inversión necesaria en 1.000 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de julio de 1984