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CARTAS AL DIRECTOR

Muerto por torturas

Soy la hermana del policía José Manuel Castán Belmonte, muerto el 14 de marzo de 1984, a consecuencia de la tortura a que fue sometido, el día 2 de diciembre de 1983, por parte de dos inspectores del Cuerpo Superior de Policía, Amador Miralpeix del Pino y José Manuel Ortiz Prieto.Esta carta tiene como objeto el aclarar, en relación con el artículo relativo a las Jornadas Contra la Tortura publicado en su periódico el 29 de junio de 1984, página 27, que lo que el ministro del Interior, don José Barrionuevo, me dejó bien claro en la entrevista que me concedió el día 26 de abril pasado, fue que él estaba también convencido de que a mi hermano, efectivamente, le habían torturado y qué iba a hacer todo lo posible por aclarar el asunto lo más rápidamente que pudiera.

No sé hasta qué punto habrá aclarado los verdaderos motivos de la detención y salvaje agresión de que fue objeto mi hermano, pero de lo que no tengo ninguna duda es de que yo salí de esa entrevista impresionada favorablemente porque noté que el ministro era sensible y, en este asunto, estaba convencido casi igual que yo de la injusticia tan tremenda cometida con José Manuel. La prueba de ello la tuvimos a los cinco días (entre los que hubo dos festivos) en que, sin esperar siquiera a que hubiera auto de procesamiento judicial contra ellos, fueron suspendidos de empleo y sueldo el día 2 de mayo de 1984.

Por todo esto quiero aclarar, para no dar lugar a interpretaciones erróneas en relación a ese artículo, que yo no he pedido en ningún momento la dimisión del ministro del Interior ni de ningún miembro de su gabinete, ya que en todo el asunto de mi hermano, es de las pocas personas que me han respondido totalmente en lo que le solicitaba.

Y, respecto al párrafo que se me atribuye, en cuestión, lo que yo dije o quise decir era que no comprendía cómo el presidente del Gobierno era capaz de decir que en España no existía la tortura, cuando el propio ministro del Interior me había reconocido que, efectivamente, a mi hermano le habían presuntamente torturado.

En estos momentos el fiscal ha pedido el procesamiento de estos dos inspectores y del jefe de la Brigada Judicial, don Emilio Ballesteros Manrique. No me cabe duda alguna de que la acción del ministro del Interior a este respecto, no se hará esperar en ayuda de que se haga realmente justicia.-

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de julio de 1984

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